novela gráfica

100 Balas vol. I, Brian Azzarello / Eduardo Risso

Hasta hace relativamente poco tiempo, no le había prestado apenas atención al cómic. De crío sólo leí las colecciones de  Tintín y Astérix. Durante toda la época estudiantil, fuí lector exclusivamente de novela y divulgación, y mi bagaje comiquero solo incluía, además de estos, al Superlópez de Jan y a Mortadelo y Filemón de Ibañez.

Ha sido ya de adulto cuando he empezado realmente a acercarme a la novela gráfica. Sigue siendo para mí un semidesconocido, y una fuente de sorpresas agradables: hay verdadero talento escribiendo en viñetas. Desde el establishment literario se le debería prestar mas atención.

100 balas

100 Balas ha sido una de esas sorpresas agradables: por lo menos en su primer volumen (el resto irán cayendo poco a poco). Brian Azzarello (guión) y Eduardo Risso (dibujo) han creado una serie de mucho nivel en sus primeras 566 páginas.

La premisa argumental es curiosa: A lo largo del cómic, una serie de relatos cortos nos narran las diferentes historias de una serie de personajes, rotos por su pasado, que reciben del “agente Graves” un maletín con pruebas irrefutables y fotografías de los culpables del hecho que ha truncado de manera irreparable sus vidas, junto a una pistola y 100 balas que garantizan la inmunidad del que las dispara. Todos estos relatos giran alrededor del dilema moral que implica el poder de venganza que se les otorga.  A su vez, alrededor del “agente graves” se va tejiendo un triller conspiranoico que va alternándose en el primer plano narrativo con las historias cortas, entretejiendose con ellas.

La capacidad de mantener un impecable pulso narrativo, y el fluir natural entre los distintos arcos argumentales que van componiendo la obra – los relatos cortos, y la trama conspiranoica de aliento largo que los envuelve – son los dos aspectos mas brillantes de la serie. No escatima ni violencia explícita ni contenido erótico, pero no deja que estos desvíen la atención del lector, o se apoderen de la trama: a esto ayuda un dibujo realista pero ligeramente estilizado, plagado de primeros planos y una muy dinámica disposición de las viñetas. Los diálogos son buenos, muy del estilo The Wire, plagados de jerga, y por momentos, las atmósferas de los bajos fondos que laten en las megaurbes contemporáneas están bien conseguidos.

En el debe, hay situaciones que suenan a ya vistas, y es verdad que los personajes son guitarras de una sola cuerda. Pero está bien afinada, y tocada con oficio y eficacia, y son lo suficientemente ambiguos como para resultar creíbles e interesantes.

En definitiva, una buena novela negra en formato viñetas. Esperemos que los vol. II, III y IV mantengan el nivel. Otras reseñas aquí y aquí; y aquí, un análisis exhaustivo de los cuatro volúmenes de la serie.

Otro día más.

* Nota extra sobre la edición: Este volumen es el primer tomo de la edición recopilatoria del serial, e incluye los primeros 25 números de los 100 de los que consta la serie completa. Es una preciosidad: Tapa dura con cinta punto de lectura roja, peso y buen tamaño, pero sin ser demasiado grueso, por lo que se sostiene bien con una mano, buen papel, buen entintado… Un único pero: hubiera preferido que las portadas de los diferentes números hubieran estado intercaladas en el texto, en vez de recopiladas en las últimas páginas. Se hubiese conseguido una mayor fidelidad a la experiencia de lectura original.