ley electoral

#23F #mareaciudadana (II)

continúo con la segunda parte del post.

Aparte de la fecha, hay otros aspectos discutibles en esta convocatoria. Yo comprendo que un manifiesto es lo que es, y que en un texto de 18 líneas no se puede argumentar en profundidad una posición o desarrollar un programa alternativo de gobierno. Pero puedes poner los enlaces a estos textos, y no se ha hecho, o yo por lo menos no los he encontrado. Como me cuesta creer que se pretenda que las reivindicaciones del manifiesto sean verdad revelada, mas bien pienso que esa falta de enlaces se debe a que el comunicado es de consumo interno, dirigido principalmente a gente ya previamente movilizada. Teniendo en cuenta que en las actas se propone que se trate, entre otras cosas, de “convencer a los no convencidos” – cito palabras textuales – me resulta sorprendente que se tengan este tipo de olvidos (yo hubiera agradecido, por ejemplo, este enlace pinchando en “deuda ilegítima”, no creo que cueste tanto. Concepto altamente discutible, por otra parte; será tema de otro post)

También me ha llamado la atención que se diga, en el penúltimo párrafo del manifiesto, que “La reforma del artículo 135 de la constitución […] supuso un golpe de estado financiero, primando el pago de los intereses frente a las obligaciones de un estado social y de derecho.” Bueno, a mí esto me parece cuando menos una exageración importante. El pago de los intereses que genera la deuda país ya era una obligación antes de la reforma, así que ponerlo en la constitución es hasta cierto punto trivial: nada mas que presentarnos ante “los mercados” – grosso modo, inversores que nos prestan el dinero que cubre ese 9.4% (en 2011) del presupuesto anual que no somos capaces de recaudar a cambio de que se lo devolvamos con un interés – como gente seria y cumplidora. Tampoco fueron “los mercados”, sino nuestros socios comunitarios los que presionaron para que se hiciera  lo antes posible. Es uno de los puntos de obligado cumplimiento del pacto fiscal europeo, el peaje impuesto por los Alemanes para poner la pasta y el aval necesario para hacer viable el mecanismo europeo de estabilidad, de donde saldría el dinero de nuestro rescate como país. Que esto supone una pérdida de soberanía? si. Pero de hecho, de eso es de lo que trata la UE: cedemos parte de nuestra soberanía (monetaria, agrícola, pesquera, etc) a cambio de mercado, moneda, instituciones comunes… Creía que eso de Europa nos parecía bien, o por lo menos no se oía a demasiada gente quejarse cuando lo que llegaba de Europa eran los millones de los fondos estructurales. Y si, a mí también me pareció lamentable que después de mas de treinta años de oírles hablar de la constitución como de las tablas de la ley, PP y PSOE pactaran la reforma en dos semanas, a lo bajini y sin debate previo. Pero nuestro ordenamiento jurídico lo permite, y tres meses después hubo elecciones generales: Entre los dos grandes partidos sumaron el 75% de los votos emitidos. Quizá no le molestó tanto el acuerdo al grueso de la ciudadanía, que podría haber votado otra cosa y no lo hizo.

Y al hilo de lo hablado en el parrafo anterior, la idea fuerza del manifiesto “no debemos, no pagamos” me marea. Choca leer algo tan obviamente falso en el manifiesto de una plataforma que tiene como uno de sus propósitos declarados regenerar la democracia. La parte del “no debemos” es ridícula, es como decir que no sale el sol por las mañanas. La deuda acumulada por el estado a dia de hoy es de 763.468 millones de €, un 69.30% del PIB, y la deuda privada se acerca a los 3 billones de euros. Podemos discutir si es deuda legítima o ilegítima, si la culpa es del panchito que pide 300.000€ para un piso con una nómina de 15.000€ al año o de la caja de ahorros que se lo concede, o en que momento la mala gestión pasa a ser punible. Pero deber, debemos. Una cantidad ingente de dinero.

Y ahora, entramos en la segunda parte de la idea, “no pagamos”. Es cierto que es una opción disponible cuando tenemos una deuda que nos aprieta. Pero es una opción extrema, que trae consigo consecuencias extremas: si dejas de pagar el teléfono te lo cortan, si dejas de pagar la hipoteca el banco te desahucia, o si dejas de pagarle a la yakuza japonesa, te cortan los dedos de la mano. En el caso que nos ocupa, las consecuencias de no pagar la deuda soberana sería el cierre ipso facto de los mercados de deuda y nuestra expulsión del euro.  Es verdad que la situación actual es horrible, y sin visos de mejorar a corto plazo; pero por lo que he ledo, dejar de pagar casi con total seguridad es peor. Así que quien hace afirmaciones extraordinarias, debería presentar pruebas extraordinarias a su favor: Donde están esos enlaces?

Poco mas me queda por decir. Sobre las reivindicaciones, de la última de ellas ya he hablado, y las tres anteriores son lo suficientemente genéricas como para que, así en bruto, cualquiera de izquierdas pueda hacerlas suyas: quien te va a decir que está en contra de la justicia social o de la democracia participativa. Pero una vez que intentamos profundizar un poco, topamos con las preguntas, las dudas o las paradojas: Si se supone que la idea es unir a cuanta mas gente mejor, por qué se es selectivo con los sindicatos a los que se envía la propuesta, y por qué no se invita a participar a ningún grupo o asociación de derecha o de centro – derecha? Es que no forman parte de este país? También se habla de que se reclamará la disolución de las cortes, un cambio de sistema electoral y una nueva constitución. Si disolvemos las cortes, quien y con qué legitimidad va a redactar una nueva ley electoral? Se pretende ir hacia un sistema uninominal y mayoritario,hacia listas abiertas, o se quiere hacer mas proporcional el que ya tenemos? Quien va a redactar la nueva constitución? Va a poder participar de esto alguien bien del centro derecha, bien de los dos partidos mayoritarios? Se dice que en realidad, lo que se busca es una “democracia real”. Que yo recuerde, la democracia española puede ser imperfecta, pero es real: el que mas votos saca en la elecciones, gana, y normalmente gobierna. Cual es exactamente el cambio que se pretende hacer?

Y una nota final.  Estoy de acuerdo en que este país es disfuncional en muchos aspectos y que necesita varias reformas institucionales de cierto calado: una ley de transparencia digna de ese nombre, cerrar de una vez el modelo territorial incluyendo la corresponsabilidad fiscal de las autonomías; una mejora sustancial en la eficiencia y velocidad del estamento judicial, una reforma de la administración que clarifique de una vez las áreas competenciales de cada nivel de la administración y acabe con la excesiva discreccionalidad y arbitrariedad de los cargos electos, y a la vez  refuerce el poder y la independencia de las distintas agencias reguladoras y los principales servicios públicos – RTVE, educación y sanidad, etc. – evitando la colonización partidista; reformar los partidos políticos para socavar la excesiva autoridad de los aparatos, hacerlos mas abiertos a la sociedad y mas permeables a las nuevas caras y las nuevas ideas; retocar nuestra ley electoral para mejorar la representatividad de los partidos minoritarios de ámbito nacional son las mías . También soy muy crítico con las actuaciones del gobierno, el cual ha sido un desastre en lo que llevamos de legislatura, con una única reforma de calado (la el mercado laboral) que además es una patochada que no soluciona el verdadero problema de nuestro sistema laboral, la dualidad. Y también pienso que a la hora de recortar ha cogido la motosierra en vez del bisturí, con lo que en vez de empezar quitando la grasa, ha cortado trozos en los que se lleva de todo (grasa, magro y partes del solomillo). Tampoco me gusta que se privatice la gestión de la sanidad en siete hospitales de la comunidad de Madrid, como tampoco me gusta que la iglesia o las diputaciones no parezcan haber sufrido recortes. O que no se luche en serio contra el fraude fiscal de las grandes empresas. Entre otras muchas cosas.

Pero creo que la crítica hay que hacerla con un mínimo de rigor, y con ideas algo mas claras de como y adonde se quiere llegar. Y si de verdad se pretende llegar a conformar una mayoría social, habrá que asumir que la centralidad suele estar lejos de las posturas mas radicales, y habrá que renunciar a parte del ideario para incluir a amplias capas de la sociedad que si no se nos quedarán fuera. Con el riesgo de que conformen una mayoría de la que no seamos parte, y un programa del aire del que manejan los grupos que conforman marea ciudadana – que aún con todo lo dicho, contiene un montón de ideas muy válidas – pierda las elecciones, y terminen gobernando los mismos.

Y a los que querrían hacer la revolución, mucho cuidado con eso. Que quien las empieza no suele ser el mismo que las acaba, y muchas veces acaban muy mal (que se lo pregunten a los egipcios, por ejemplo; o a los Iranies del 78)

Otro dia más.

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