fútbol

Este año tampoco hay gabarra

Que se le va a hacer. En el fútbol, en realidad, hay pocos milagros, y conforme se va agigantando la distancia entre los clubes con alcance global y los demás, cada vez menos. El Barcelona F.C. nos cuadruplica el presupuesto. Cuentan con el mejor jugador del mundo, de la década y puede que de siempre, y presumen con razón de que lo han formado ellos. A el y a otros tres titulares, y a varios suplentes. Y gracias a lo abultado de su cartera acompañan a Messi el segundo y el tercer mejor jugador de sudamérica, uno de los mejores laterales derechos del mundo, los mediocentros titulares de las selecciones de Croacia y Argentina y el lateral derecho de la selección española. Pedro, que es campeón del mundo, no juega apenas en este equipo.

Y contra este trasatlantico, oponíamos un grupo con un puñado de buenos jugadores – algunos ya con sus añitos – complementado con chavales de la cantera aún a medio hacer. Mientras ellos fichan a ritmo de 1-2 figuras internacionales cada verano, nosotros hemos perdido a cuatro titulares en los últimos tres años. Y sí, estamos restringidos por nuestra filosofía, pero no nos engañemos: para fichar jugadores que mejorasen realmente nuestro equipo, no nos llega el dinero, ni a nosotros, ni a nadie del sexto puesto para abajo de nuestra liga: por eso llevamos 4-5 años ahí, en la zona media alta, peleando por entrar en europa.

En realidad pasó lo previsible. Al athletic no hay absolutamente nada que reprocharle: los chavales se partieron el pecho a correr, siguieron a rajatabla un plan coherente para intentar incomodar al Barça –  presión axfixiante tras pérdida y tras saque de puerta para intentar forzarles al juego directo, mucho juego directo también por nuestra parte, no romper lineas en defensa ni aún con la posesión del balón para no ser cazados en una contra – que funcionó bastante bien en los primeros 15 min. y en casi toda la segunda parte, y no le perdieron la cara al partido ni se dejaron ir ni con el segundo ni con el tercer gol en contra. Y aún así, nos ganaron fácil.

Antes de Bosman y la globalización, también ganaban los mismos. Pero les costaba. No ganaban siempre, ni con facilidad. Competíamos. Hoy dia, los 10-12 gigantes europeos se nos han escapado a todos los demás, y están cada vez mas lejos. Ahora, competimos contra ellos de vez en cuando, y muchas veces ni eso; ganarles es cada vez mas una quimera.

El fútbol es cada vez mas previsible y mas aburrido.

Otro día mas.

P.D. Dos detalles que deja el partido.

1º. La “lambretta” de Neymar en el minuto 85. Voy con Luis Enrique e Iraola: el dia que le vea intentar estas cosas con 0-0, empezaré a creerme que no son para reirse del contrario. Con el partido cerrado, estas cosas no se hacen.

2º. La pitada. Pues hombre. Salvo contadas excepciones, pitar los himnos me parece feo, de mala educación, una grosería innecesaria. Me hace gracia: los mismos que pitan o jalean para que se pite el himno en la final son los primeros en sentirse ultrajados por las ofensas reales o imaginarias a los símbolos que consideran propios. Y los mismos que claman por poco menos que encarcelar a aquellos que osan pitar el himno de Ejpaña miran para otro lado, o directamente les parece un comportamiento normal, cuando los descerebrados son hinchas madrileños pitando el himno de Francia o de Turquía. En realidad, el tema tiene exactamente la importancia que queramos darle, que debería ser muy poca. Al fin y al cabo, una de las maneras mas eficaces para que los crios dejen de hacer chiquilladas es no hacerles caso cuando las hacen. Por mi parte, y visto lo amigo que es este gobierno de reprimir o prohibir todo aquello que le desagrada, solo espero que no utilicen esta chorrada de excusa para calzarnos una nueva ley anti protestas, y ponerse a matar moscas a cañonazos. A ver que nos cuentan mañana los de antiviolencia.

Anuncios

Oda al Tour

Durante once meses al año, el fútbol es el deporte rey. Las andanzas de los Cristiano Ronaldo o Messi, la liga, la champions, el Athletic de Bilbao (bueno, este equipo solo en Bilbao, claro) acaparan el espacio mediático. Solo quedan migajas sueltas para todos los demás: El baloncesto, el tenis, el balonmano, asoman la cabeza si hay finales. Se habla del motor  si corre Alonso o los de moto GP. Los deportes de base – atletismo, gimnasia, natación – prácticamente solo existen cada cuatro años.

Salvo en Julio. Aunque los interminables casos de dopaje poco a poco vayan minándolo, en Julio, a nivel deportivo, manda el ciclismo, la carretera. Manda el Tour.

Le leí a Relaño una vez – cuando, de vez en cuando, escribía de algo que no fuera el Madrid – que si bien el deporte lo inventaron los ingleses, fueron los franceses los que lo hicieron universal: Las olimpiadas modernas, el mundial de fútbol, el Tour de Francia son invento suyo. Las olimpiadas y el mundial se han independizado, y son eventos universales, pero parte del encanto especial de esta carrera es que ha sabido mantener su sabor inequívocamente francés. Durante tres semanas Francia nos muestra sus hermosos paisajes, sus monumentos, a sus habitantes festejando el paso de la carrera por sus pueblos. Es su carrera y es su fiesta, aunque ganen otros. Mas de treinta años hace desde el último triunfo francés. Y los que quedan…

Anque es verdad que con los años, he perdido la pasión con la que seguía esta carrera de adolescente – era la época de Indurain, primero, y los Tours de Amstrong, después – aunque algún año haya faltado a la cita – cuando empiezas a trabajar, no siempre tu horario te permite ver las etapas – me sigue pareciendo una carrera magnífica, tremenda en ocasiones. El ciclismo es un deporte que puede hacerse monótono, aburrido en ocasiones: tres o cuatro ciclistas rodando en una escapada, el pelotón, comandado por el equipo del lider, a 3 – 4 minutos, durante kilómetros y kilómetros… Pero tiene la capacidad de llevar a los deportistas al límite y de generar relatos épicos, como muy pocos otros deportes tienen.

Y quizá por eso, algunos de los momentos que mas he disfrutado, en los que mas me he emocionado viendo deporte han sido con esta carrera: Indurain en Luxemburgo, en el tour del 92, destrozando a sus rivales en una crono memorable, en la que dobló prácticamente en meta a Fignon, que había salido 9 minutos antes. El día que Mayo ganó en Alpe d’uez, atacando a pié de puerto. La galopada de Andy sleck por los alpes, atacando a 60 km. de meta en el izoard, en 2011; etapa que ví en un bar de Pamplona, bar del que no nos movimos ni yo ni los otros 15 tipos que estabamos allí viendo la etapa durante casi tres horas. Y muchas mas…

Miguel Indurain

Hoy sábado se disputa la primera etapa de montaña. En españa se suele escribir que con la montaña empieza el tour “de verdad”, pero esto no es cierto, por supuesto: la primera semana de carrera, la de los esprinters – este año un poco mas corta y quebrada de lo habitual – supone un desgaste brutal para los ciclistas. Mucho mayor en esta carrera que en cualquier otra del calendario. Por las caidas, los cortes, la tensión de tener que estar siempre en cabeza. No se gana, pero bien se puede perder el Tour en estos primeros días.

Pero la montaña es la montaña. Las etapas llanas pueden estar bien, pero al final, el Tour se decide en etapas como la de hoy. Con puertos. Así pues, esta tarde espero engancharme en serio con el tour de este año: porque por ahora he picoteado un poco nada mas: la crono por equipos, un par de dias los ultimísimos kilómetros finales para ver el esprint. Pero a partir de ahora llega lo gordo, y espero que los ciclistas nos deparen un buen espectáculo, porque estaré sentado en el sofá viendolo. Como otros años, como casi todos los años.

Larga vida al Tour. Otro día mas.

Dopaje, operación puerto y Amstrong. Notas sueltas

Pasado un tiempo desde la decepcionante confesión de dopaje de Amstrong en el programa de Oprah, y con el juicio de la operación puerto dando sus últimos coletazos, os dejo una serie de reflexiones sueltas que se me ocurren al hilo de esta historia. No está en mi ánimo abarcar todos los puntos de vista posibles sobre un asunto tan complejo como este.

– Creo que ha quedado claro que hasta por lo menos la implantación del pasaporte biológico, y no se sabe desde cuando (muy posiblemente desde siempre) el dopaje ha sido sistémico en el ciclismo. Concretamente, en los tours de Amstrong, cuesta encontrarse entre los primeros puestos a alguien no implicado directa o indirectamente en algún caso.

– No está de más recordarlo: Los ciclistas son atletas de élite. Tienen una genética privilegiada y una capacidad de sufrimiento brutal, con un régimen de entrenamiento de mas de 30.000 km. al año, cuidando la alimentación y el peso al milímetro, llevando el organismo al límite. El dopaje da un plus de rendimiento: hace que puedas mantener un ritmo de subida mas alto, que recuperes mejor y mas rápido de los esfuerzos, o que aguantes mas tiempo a 180 pulsaciones por minuto. Pero no te hace deportista de élite; deportista de élite te hace todo lo anterior.

La penetración de las prácticas dopantes en un deporte es independiente de su nivel de dureza – en atletismo hay casos tanto en velocistas  de 100m, como en fondistas de 50 km. marcha – aunque si que parecen haberse descubierto mas casos en los deportes de base (atletismo, ciclismo y natación), posiblemente porque son los mas vigilados. Esto implica, en el caso del ciclismo, que no por ablandar los recorridos necesariamente va a haber menos dopaje: Para correr un Tour entrenas;  para ganarselo a tus rivales te dopas.

– No estoy de acuerdo con los que dicen que el ciclismo (o cualquier deporte de élite) es “mentira” si van dopados. El esfuerzo, los entrenamientos interminables, el llegar al límite, la capacidad de sufrimiento siguen ahí. El dopaje no mejora la técnica de pedaleo, ni hace que sean menos arriesgados los descensos, ni hace leer mejor las carreras. Sin embargo, si que creo que lo adultera gravemente, en dos aspectos:

Por un lado, el dopaje es caro, por lo que solo acceden a este con garantías (o por lo menos, a los métodos mas avanzados o mas eficaces) los corredores o equipos con mayores presupuestos, con lo que se agranda la brecha deportiva entre “ricos” y “pobres”. Hace mas complicadas las sorpresas, y mas dependientes del factor dinero los resultados.

Por otro lado, el deporte profesional, para funcionar como espectáculo, nececita una mirada inocente y libe de resabios por parte del aficionado, y los escándalos de dopaje la destrozan. Hacen que el aficionado deje de creer: rinden todos los ciclistas del Sky porque su preparación es buena, son los que mejor pagan y acaban teniendo a los mejores ciclistas, o porque han encontrado un método dopante nuevo? Los franceses del Europcar van como motos en el Tour de Francia porque tienen un extra de motivación,y una sabia combinación de veteranos curtidos en mil batallas y jóvenes talentosos, o porque al ser franceses, les “dejan hacer” mas que a otros? La sucesión de éxitos de deportistas españoles de este último lustro, es producto del magnífico trabajo que se viene haciendo en unas cuantas federaciones desde hace muchos años, o de la tardanza de nuestro país en concienciarse y endurecer la normativa antidopaje con respecto a los paises de nuestro entorno? Que este tipo de preguntas se impongan a la narrativa heroica que genera la competición le hace un daño incalculable al deporte profesional.

– No nos engañemos; en realidad, todos los deportistas de élite van probablemente al límite del reglamento en materia de dopaje, incumpliéndolo si no quizá en la letra sí en el espíritu. Que no se nos olvide que el deporte profesional es un juego en el que la diferencia entre el ganador y el segundo (y el tercero, y el cuarto) es prácticamente inexistente, y sin embargo, la diferencia del premio (en dinero, en fama, en prestigio) es abismal: la tentación es muy grande.

– Sobre la confesión de Amstrong. Dijo que en su vuelta a la competición después de su primera retirada iba limpio. Parece bastante absurdo mentir en este caso: si ya has reconocido que te has dopado en los siete anteriores, para que ibas a mentir en este? Además, a primera vista no parece que haya ninguna razón por la que ese resto de mentira pudiese ayudarle en algo: el via crucis público es el mismo, la cantidad salvaje de dinero que le van a reclamar que devuelva por medio de toda clase de demandas, también.

Por otra parte, vuelve a la misma estructura: mismo director, mismos técnicos, ayudantes, fiscos, médicos, incluso coincide con corredores que ya estaban cuando llegó. Ahora que sabemos que el dopaje era sistémico en su época, e implicaba a todo el equipo (antes solo lo sospechábamos) que pasa, que todos estos se han vuelto unos santos, así de repente? Un día se levantaron de la cama, dijeron “pues ahora vamos a correr limpios a ver qué tal” y ya está? No parece demasiado creíble. Intentando resolver esta aparente contradicción, tenemos…

Línea optimista de argumentación. Entre la primera retirada del texano (Agosto de 2005) y su vuelta a la competición tenemos dos cambios sustanciales en la lucha antidopaje: la implantación del pasaporte biológico en enero de 2008, y el importante endurecmieno de las leyes antidopaje francesas, con penas de cárcel por la posesión de productos dopantes. Esta combinación ha funcionado, y ha sido lo suficientemente potente como para asustar  al mundillo ciclista y desactivar las prácticas de dopaje de manera general en el pelotón.

Línea pesimista de argumentación. Esta afirmación de Amstrong es fruto de un acuerdo (tácito o explícito) entre los distintos estamentos del ciclismo (UCI, ciclistas, directores, ASO, los nuevos patrocinadores) gracias al cual se ha construido o intentado construir  un dique que mantenga la porquería adscrita a una época específica, anterior al 2008, para poder vendernos la línea optimista de argumentación. Las palabras de Amstrong son parte de ese dique.

– Vale, Amstrong, a los que han pillado en la operación puerto, Eufemiano fuentes, eran los malos malosos y les cae la del pulpo. Y a todos los demás? Y no solo me estoy refiriendo al resto de corredores de su época (que también) sino al resto: directores, fisios, miembros de los stafs de los equipos, directores generales, la UCI, incluso los propios patrocinadores: quien se cree ahora que nadie sabía nada? De entre todos estos nadie va a tener ninguna responsabilidad en la bacanal que a lo que parece ha llegado a ser el ciclismo? Solo Amstrong y el pequeño puñado de corredores que se sabe oficialmente que han pitado van a pagar las consecuencias? Es posible creer de verdad en un nuevo ciclismo mas limpio si exceptuando los corredores (y por motivos de edad, eh? Que muchos de los que le han discutido carreras a Amstrong, o Ulrich, o a Beloki, o a Mayo, o a Basso, han pasado toda su carrera sin un solo positivo, cuando es evidente que a esos niveles, para competir por las victorias con los que llevan el extra del dopaje te tienes que dopar tu también), todo el resto de responsables del desaguisado que ha sido esta historia siguen ahí?

– De la operación puerto: Las estrellas han sido las autotransfusiones, y las bolsas de sangre asociadas. La sordidez de algunos testimonios es estremecedora. Lo que se juzga es un caso de delito contra la salud pública. La jueza instructora del caso se ha ceñido a ello, ya que el dopaje no estaba tipificado como delito cuando arranca la operación; y ha impedido a las partes preguntarle a Eufemiano Fuentes por su lista de clientes. Habrá que esperar al final para ver si la jueza le deja a la AMA cotejar las bolsas. Así pues, no han salido demasiados nombres nuevos; pero si que ha habido cosas jugosas: quedan muy tocados Odriozola – aunque si a este no le han sacado de la silla después del caso Bezabeh, o del desastre lamentable del equipo español de atletismo en Londres 2012, no lo sacarán por esto tampoco – y Marta Dominguez, que se libró de aquella manera en la operación galgo. Lo que se juzga es un caso de delito contra la salud pública, y la jueza instructora del caso se ha ceñido a ello, ya que el dopaje no estaba tipificado como delito cuando arranca la operación. Y sobre todo, ha aparecido en escena el sacrosanto fútbol, a través de la anotación RSOC y de la denuncia de Iñaki Badiola, ex – presidente de la Ral Sociedad. Me ha resultado llamativo que se haya pasado como de puntillas por esta denuncia.

Otro dia mas.

A la deriva

portadaa_28540_3

A la deriva. Este es el rumbo del Athletic desde hace tiempo: desde el miércoles 9 de Mayo de 2012, para ser mas exactos. Los números son elocuentes: El equipo está decimosexto, lleva 26 puntos tras 25 jornadas de liga, y tiene los puestos de descenso solo tres puntos por debajo. Sin ser uno de los mas goleadores, es el segundo equipo que mas goles recibe (50). En copa le ha eliminado un 2ºB a doble partido, y en Europa League ha caído también a las primeras de cambio.

Las motivos? Desde las dos finales perdidas del año pasado es un club peleado consigo mismo. Tiene un entrenador que en Julio fue desautorizado a cuenta del berenjenal de las obras de Lezama, y que admite no hablarse con el presidente;  que con razón o sin ella,  acusó de millonarios prematuros, y de tomarse a broma la pérdida de la final de Copa a los jugadores. Y con el que tenemos la contradicción de que se emite un mensaje de apoyo absoluto hacia su figura, pero no se le trae nada de lo que a lo que parece pide para reforzar la plantilla, incluso cuando hay dinero para hacerlo.

El club tampoco ha sido capaz de asimilar con un mínimo de madurez ni de resolver con eficacia la marcha de tres de los futbolistas que formaban la columna vertebral del equipo la temporada pasada – Javi Martínez, LLorente y Amorebieta. Los dos últimos están solo de cuerpo presente, ya que aunque no se les ha dejado salir, no han renovado ni se hace nada desde el club para que sumen en esta su última temporada – lo que es muy posible que solo haya servido para desestabilizar el vestuario. Apenas se ha reforzado una plantilla ya de por sí corta, y que ha perdido mucha calidad. No se ha alcanzado en ningún momento la plenitud física de la temporada anterior, y hay que sumarle además la plaga de lesiones que la ha asolado durante la primera mitad del año, producto posiblemente de la falta de descanso veraniego de unos jugadores que acabaron agotados.

El resultado es un equipo en el que sus dos mejores futbolistas no están, y los demás tampoco han alcanzado en todo el año el nivel que dieron la temporada pasada. Es un equipo muy poco contundente arriba, y le cuesta un mundo materializar en goles el dominio que ejerce en los partidos; en defensa, es un desastre que trasciende a los jugadores: de centrales han jugado Amorebieta, Gurpegi, San José, Iturraspe, Borja Ekiza, Aurtenetxe, Ramallo y Laporte (no serán todos tan malos,digo yo). Los rivales no necesitan hacer gran cosa para ganar: demasiadas veces les vale con guardar el orden atrás y esperar a que el propio athletic se inmole con errores impropios de un equipo de primera división. Tampoco parece tener un plan B para cuando las cosas se tuercen (ni futbolistas que pudieran interpretarlo): se insiste siempre en el mismo molde de juego, incuso cuando claramente no funciona. Ha perdido la fe en su fútbol y en ellos mismos que les hacía indesmayables el año pasado. Juega bien a ratos, pero el grupo es un mar de dudas que se derrumba al primer soplido. Por último, la temprana eliminación tanto en la copa como en la Europa League, sumado a un trayecto liguero que se ha movido por el limbo de la mitad de la tabla hasta hace dos partidos – ahora nos estamos asomando al abismo – ha vaciado de objetivos la temporada, convirtiéndola en un triste “dejar pasar el tiempo hasta Junio lo mas rápido posible y el año que viene ya se verá” que está minando la moral de los jugadores.

Un ejemplo claro de esto es el derbi del viernes. Es verdad que el equipo empezó jugando bien, dominando. Llegó a ir por delante en el marcador, y por un momento, se vislumbró el 2 – 0 en el horizonte. Pero un gol de la Real en una jugada mas o menos aislada, y fruto en parte de la falta de jerarquía y determinación del portero – Yo creo que ese centro tiene que ser suyo; Griezman remata en el área pequeña – hace que lleguen empatados al descanso:

 

Y en la segunda parte, a la real le basta con ralentizar el juego para que nos desconectemos, y que una cantada tremenda del portero (esa es otra, vaya dos porteros que gasta este equipo) les ponga el partido de cara.

Y a partir de aquí, la nada mas absoluta. Un nuevo error defensivo indigno de un equipo de primera división cuesta el tercer gol:

Y después, prisas e imprecisiones  surgidas de la impotencia y de la desesperación. Tampoco hubo reacción alguna desde el banquillo: ningún cambio táctico o de hombres que pudiera suponer un revulsivo, algo distinto. Si hasta quitó del campo al que es el máximo goleador del equipo! Y oye, que no me parece mal que sacara a LLorente, que por lo menos fue capaz de rematar (sin éxito) los tres melones que le llegaron. Pero si el plan era colgar balones al área, por que no ponemos dos rematadores en el campo?

Pero lo peor de todo es que este guión no es algo extraño a este equipo. Con matices, este ha sido el mismo partido que se perdió con el Español hace dos semanas; en realidad, esta tónica es la que se lleva viendo toda la temporada.

En realidad, este equipo necesita un revulsivo, y lo necesita desde hace mucho tiempo. Debería haber traído un par de buenos futbolistas – Beñat, Mikel Rico, Monreal, Raúl García; por ejemplo) en verano, o como mal menor, en el mercado de invierno, que inyectasen sangre fresca, fondo de armario, variantes tácticas y competitividad en la plantilla, ya que de ninguna de estas cosas va sobrado. Dinero había. Debería haberse cerrado el tema de Llorente y de Amorebieta también en verano, o como mal menor en este mercado de invierno: Bien vendiéndolos, bien intentando que pasen el último año de contrato lo mejor que puedan y rindan lo mas cerca posible de su nivel. Porque obligarles a quedarse a la vez que se les pone a los pies de los caballos, forzando una situación en la que prácticamente pasarán el año en blanco, parece una manera singularmente estúpida de gestionar los recursos humanos. Deberíamos haber tenido un presidente capaz de ejercer su liderazgo en el club, en vez de estar o ausente, o a sus vendettas personales con los futbolistas que no quieren renovar. Deberíamos haber tenido a un entrenador capaz de recuperar la fe de los futbolistas en su trabajo, y de asignarle nuevos objetivos que evitasen la descomposición anímica del equipo después de caer en las dos competiciones de K.O.

Como ya nada de esto podemos hacerlo, y seguimos necesitando un revulsivo, podemos tratar de que Amorebieta, y sobre todo Llorente, aporten en lo que queda de temporada. También podemos tratar de jugar un poco distinto de cuando en cuando: bien cuando las lesiones mediaticen las alineaciones posibles, bien para partidos específicos en los que la guerra a campo abierto nos es claramente desfavorable, bien a lo largo de los partidos si las cosas se tuercen.

O podemos cambiar al entrenador: quizá alguien menos comprometido con la pureza del juego, pero que los jugadores se crean sea capaz ahora mismo de sacarle a la plantilla mas rendimiento en forma de puntos.

Porque algo hay que hacer. El equipo cae en barrena – 5 puntos de los últimos 27 en juego – y no parece capaz de salir del marasmo. Tiene que ganar 6 partidos de los trece que quedan de liga; puede acabar perfectamente en segunda si no lo hace. Y ahora mismo, no da la sensación de que pueda hacerlo.

Vamos, que en definitiva, hay que espabilar. Y hay que hacerlo pronto.

Otro día mas.