deuda

Madrid sin Juegos (otra vez)

Y al final del cuento, Madrid se quedó sin juegos olímpicos, otra vez.

En realidad, ahora que estoy escribiendo, no tengo claro en que categoría voy a colocar este post. Al fin y al cabo, la elección de sede para los juegos consiste en superar un examen previo – hacerlo con buena nota ayuda, pero no es imprescindible – en el que se valoran los aspectos técnicos de la candidatura: los pabellones, la red de transportes, la capacidad hotelera, cosas así. Y luego, se trata de convencer los miembros del COI, que son un grupo de unas 100 personas, cada uno de su padre y de su madre, en el se mezclan exdeportistas, políticos retirados y miembros de la nobleza, y en el que desde luego no abundan los perfiles técnicos, de que tu candidatura es mejor que las demás que se presentan. Y esto es mas una operación política de alto nivel que cualquier otra cosa.

El principe Felipe y Ana Botella, camino de la presentación final de la candidatura

En realidad, la votación del COI probablemente refleja la imagen que ofrecemos como país. Y es que hay pocas cosas mas importantes que la credibilidad en política: al fin y al cabo, votar a alguien no deja de ser una cuestión en gran parte de fé, de confianza en que te esté contando la verdad y va a hacer aquello que promete y no otra cosa. Aunque el pasado nos pueda ofrecer indicios de la fiabilidad de un candidato, estamos haciendo una elección a futuro, y el futuro nadie lo conoce todavía (ni siquiera Sandro Rey).

Y hoy dia, la triste realidad es que no nos cree nadie. Como nos iban a creer? Si nos ponemos a analizar un poco en frío las cosas, y sin profundizar demasiado, nos encontramos conque mas allá del 80% de las infraestructuras construidas, del supuesto apoyo popular del 90% (ya sé que no es un segmento representativo de la totalidad de la población, pero en internet no he hecho mas que encontrarme opiniones contrarias a las olimpiadas, como esta y esta), del trabajo hecho por los impulsores de la candidatura, y de la emotividad de la presentación: Madrid, y todo el país, está endeudado hasta las cejas, y no se ha sabido  (o podido) explicar de manera solvente de donde iban a sacar los supuestos 1500 millones de euros que faltarían para financiar el evento. Tenemos un 27% de paro, cifra inimaginable para el resto del mundo civilizado, para el que datos por encima del 10% ya son catastróficos. Y además, poca o ninguna sensación de una preocupación seria por solucionarlo y convertirnos en un país normal: nuestro gobierno ha sacado el champán para celebrar una bajada de 31 personas en el paro registrado de Agosto. Un gobierno (cuyo presidente no habla inglés; y que durante mas de 15 años en el máximo nivel político, tampoco se ha molestado en aprenderlo) enmierdado en uno de los casos de corrupción mas escandalosos que se recuerdan en el mundo occidental, y por el que en algunos otros países de nuestro entorno (USA, Reino Unido, Alemania, Francia, Holanda) hubiera dimitido hasta el apuntador. La alcaldesa de Madrid está ahí por ser la mujer de; ni ella ni Ignacio Gonzalez, el presidente de la comunidad autónoma, han sido refrendados por los electores. (Si, ya sé que iban en la lista, que el nuestro es un sistema parlamentario y no presidencialista, y que tienen toda la legitimidad legal y todo eso, pero visto desde fuera, igual no es tan fácil de comprender) El príncipe Felipe, según cuentan el que ha sido la figura mas destacada de la delegación madrileña, también está afectado, es verdad que de soslayo, por el caso Urdangarín.

Ni siquera en las cuestiones estrictamente deportivas, que se suponía que eran nuestro fuerte, estamos bien. Es verdad que tenemos a Gasol, Nadal, a los futbolistas de la selección, y un puñado mas de figuras mundiales. pero por debajo de ellos, el panorama es desolador: Una imagen de país tolerante con el dopaje, que la miriada de casos extraños de nuestro atletismo y ciclismo, las chapuzas de las operaciones galgo y puerto, y una ley antiodopaje redactada tarde y a regañadientes han afianzado. Ligas y clubes en quiebra o casi: la liga de fútbol profesional, la ACB de baloncesto, la ASOBAL de balonmano, casi todo el deporte femenino. 25 de las 63 federaciones deportivas del país, en quiebra también.

La verdad es que resulta fácil imaginar que una gran mayoría de miembros del COI han pensado, simplemente, que como país, no estamos para estos trotes; y han votado en consecuencia. La sorpresa hubiera sido que ganáramos.

En esta columna de El país, José Sámano dice lo mismo que yo pero mejor. Otro día más.

La caja mágica de Madrid. Y ahora, que hacemos con esto?

Escraches

No soy precisamente entusiasta con la PAH, ni con Ada Colau, ni con las reivindicaciones que reclaman en el manifiesto que tienen colgado en su página web.

Les reconozco la habilidad para concentrar sus reivindicaciones en unos pocos puntos fáciles de comprender y de recordar, y la capacidad de conectar y movilizar una masa social imporante, con la que han puesto en primer plano un problema grave como es el de la ley hipotecaria española, desfasada y desproporcionada hacia una de las partes. Incluso estoy de acuerdo con algunas de sus reivindicaciones ( con regular mejor el mercado inmobiliario y con potenciar la dación en pago en las nuevas hipotecas, aunque eso cueste un encarecimiento muy serio de estas; o con fomentar desde los organismos públicos el mercado del alquiler y los alquileres sociales. La dación en pago retroactiva me parece una barbaridad que acabarían echando abajo en el primer tribunal en el que se impugnase la ley: los contratos firmados con pleno conocimiento de las partes hay que cumplirlos); aunque con muchos matices y bastantes peros.

Sin embargo, no me gusta ni el maniqueísmo simplista y demagógico de su discurso de buenos contra malos , ni el análisis exageradamente sesgado de la problemática de las hipotecas y los desahucios (Unos ejemplos. No es cierto que los bancos referenciaran las hipotecas con unos diferenciales desorbitados como dicen. Lo normal era ofrecer euribor + 0’5, lo que es de hecho una ganga, yllegó a haber ofertas al euribor + 0,25: Las cajas de ahorros competían por las hipotecas, y en consecuencia, se derrumbaron los precios de estas. Tampoco se hacían precisamente de espaldas al comprador muchas de las tasaciones sobrevaloradas: así se sacaba para los muebles y el coche nuevo. Obvian el hecho de que la dación en pago es posible en España: solo que no funcionaba como profucto, claro, porque a cambio de asumir el riesgo extra que le supone, el banco nos va a exigir un interés bastante mayor, y vamos a pagar bastante mas letra. Y porque esta solo es favorable para el deudor en un contexto en el que la vivienda baja) ni la agresividad y la dureza de algunas de las declaraciones de sus portavoces (Ada Colau llegó a llamar criminal a un representante de la asociación española de Banca en el congreso de los diputados), ni que se arroguen la representación de toda la ciudadanía, en vez de solo la de los (muchos) simpatizantes o firmantes de sus manifiestos: un millón y medio de firmantes son muchos ciudadanos, pero no son todos los ciudadanos: a mí, por ejemplo, no me representan. Y quizá sea tenga un prejuicio de inquilino-que-no-se-hipotecó-en-la-burbuja, mas que otra cosa, pero ya me gustaría ver que hubieran opinado muchos de los que ahora claman por la dación en pago, el fomento del alquiler, en contra de la desgravación por vivienda, o de las hipotecas a cincuenta años, si de verdad el gobierno del PSOE hubiera aplicado en 2005 un programa parecido al que ahora se defiende desde la plataforma: no fuera a ser que se hubiese protestado contra el encarecimiento salvaje de las hipotecas, y la exclusión del acceso a la vivienda en propiedad de la clase trabajadora.

De la PAH tampoco me gustan nada los escraches que están montando contra miembros del gobierno o diputados del partido popular.

Imagen de un escrache. De ABC.es

Como habeis podido leer, no soy precisamente entusiasta con la PAH, ni con Ada Colau, ni con las reivindicaciones que reclaman en el manifiesto que tienen colgado en su página web. Asumo que mi visión pueda estar sesgada por este hecho. Que quizá fuera mas condescendiente si los montara una plataforma mas afín con mis ideas. Espero que no sea el caso.

Como ya he dicho, no me gustan nada los escraches. Aun cuando desde la PAH se reivindique y acredite su carácter pacífico, o la mayoría de las asociaciones de jueces hayan manifestado que por si mismos son legales. En mi opinión, con los escraches estamos jugando con fuego, bordeando peligrosamente el límite que separa la presión legítima de la coacción por intimidación; el que separa la necesaria crítica a la acción política de los cargos públicos de la inaceptable intromisión en la vida privada de las personas.

Donde ponemos la barrera que separa un escrache democrático de un intento de coacción bajo la amenaza velada de la violencia? Son los vecinos, la pareja, o los hijos de los políticos también responsables de las decisiones que estos toman en el ámbito público? Es intimidatorio que 200 personas protesten con pancartas en la acera de enfrente de tu casa? Y si en las pancartas se te equipara con un asesino (porque no estas de acuerdo con su proposición de ley hipotecaria) o en vez de consignas políticas, te gritan insultos personales? Y si en vez de estar en la acera de enfrente, están dentro de tu portal, o aporreando tu puerta como denuncia Gonzalez Pons, o señalando a tus parientes y vecinos?  A los que apoyan este tipo de manifestaciones, les hubieran parecido igual de legítimas si por ejemplo, los del foro de la familia los hubieran montado contra los diputados que votaron a favor del matrimonio gay, o los ultracatólicos los hagan contra los políticos que aboguen por sacar la religión de las escuelas? Se hará responsable la PAH si en algún escrache se le va a alguien la cabeza y acaba con una agresión física?

Porque aquí no estamos hablando de culpables de crímenes de lesa humanidad indultados por el gobierno. Por muy imperfecta que sea nuestra ley electoral (que lo es), los diputados no dejan de ser nuestros representantes electos, y están en el congreso porque les hemos votado: y al igual que la PAH tiene toda la legitimidad del millón y medio de firmas que han logrado reunir (son muchas firmas, ojo) para presentar y defender en el congreso una propuesta de ley para reformar nuestra ley hipotecaria, el gobierno, y la mayoría parlamentaria que lo sustenta, tienen la legitimidad que le otorgan 11 millones de votos – y que yo recuerde no llevaba la dación en pago retroactiva en su programa electoral – para aceptarla, rechazarla, o introducir las enmiendas que esa mayoría parlamentaria considere. Que tan democrático es el estar a favor de las reivindicaciones de la PAH, como no estarlo, o estarlo solo en parte; ni es necesariamente, como pretenden, moralmente superior su posición con respecto a la de sus detractores. Y oye, si no nos gusta los que gobiernan, en las próximas elecciones siempre podemos votar a otros.

Recordemos  por último que los políticos también tienen pareja, hijos, familia, vecinos, amistades, como casi todos los demás. Y creo que estas personas tienen derecho a que se respete su ámbito privado.

En definitiva, creo que en un estado democrático,  las críticas y protestas a los políticos debemos mantenerlas en el ámbito estrictamente público. En democracia es tan importante el fondo como las formas; tan importante la justicia social como el respeto a la legalidad; y tan importante la protesta legítima y la reivindicación de nuevas leyes o derechos como la asunción de que nuestros detractores no son necesariamente malvados o moralmente reprobables. Porque puede que los escraches acaben resolviendo algunos de los problemas de los hipotecados – que por cierto, no son ni mucho menos toda la sociedad: en 2011 había en España 409.377 viviendas hipotecadas de un total de mas de 26 millones – a costa de acabar metiendonos a todos – y aquí si que vamos todos – en un camino muy peligroso y que luego es muy dificil de desandar.

Nota aclarativa: Que desapruebe los escraches de la PAH no implica que apruebe  las desproporcionadas manifestaciones de cargos del PP comparandolos con las actuaciones de los nazis, ni implica que apruebe las actuaciones del gbierno en materia hipotecaria, ni  las salvajes actuaciones policiales que ha ordenado en el año y medio que lleva en el poder, ni que sea un insensible que no entienda el drama que tiene que suponer un deshaucio, ni que crea que desde hace ya tiempo se deberían haber implantado medidas para mitigarlo en la medida de lo posible, aunque no necesariamente las que reivindican desde la PAH.

Que desapruebe los escraches solo implica que desapruebo los escraches. No compro los argumentarios en pack.

Otro día mas.

#23F #mareaciudadana (II)

continúo con la segunda parte del post.

Aparte de la fecha, hay otros aspectos discutibles en esta convocatoria. Yo comprendo que un manifiesto es lo que es, y que en un texto de 18 líneas no se puede argumentar en profundidad una posición o desarrollar un programa alternativo de gobierno. Pero puedes poner los enlaces a estos textos, y no se ha hecho, o yo por lo menos no los he encontrado. Como me cuesta creer que se pretenda que las reivindicaciones del manifiesto sean verdad revelada, mas bien pienso que esa falta de enlaces se debe a que el comunicado es de consumo interno, dirigido principalmente a gente ya previamente movilizada. Teniendo en cuenta que en las actas se propone que se trate, entre otras cosas, de “convencer a los no convencidos” – cito palabras textuales – me resulta sorprendente que se tengan este tipo de olvidos (yo hubiera agradecido, por ejemplo, este enlace pinchando en “deuda ilegítima”, no creo que cueste tanto. Concepto altamente discutible, por otra parte; será tema de otro post)

También me ha llamado la atención que se diga, en el penúltimo párrafo del manifiesto, que “La reforma del artículo 135 de la constitución […] supuso un golpe de estado financiero, primando el pago de los intereses frente a las obligaciones de un estado social y de derecho.” Bueno, a mí esto me parece cuando menos una exageración importante. El pago de los intereses que genera la deuda país ya era una obligación antes de la reforma, así que ponerlo en la constitución es hasta cierto punto trivial: nada mas que presentarnos ante “los mercados” – grosso modo, inversores que nos prestan el dinero que cubre ese 9.4% (en 2011) del presupuesto anual que no somos capaces de recaudar a cambio de que se lo devolvamos con un interés – como gente seria y cumplidora. Tampoco fueron “los mercados”, sino nuestros socios comunitarios los que presionaron para que se hiciera  lo antes posible. Es uno de los puntos de obligado cumplimiento del pacto fiscal europeo, el peaje impuesto por los Alemanes para poner la pasta y el aval necesario para hacer viable el mecanismo europeo de estabilidad, de donde saldría el dinero de nuestro rescate como país. Que esto supone una pérdida de soberanía? si. Pero de hecho, de eso es de lo que trata la UE: cedemos parte de nuestra soberanía (monetaria, agrícola, pesquera, etc) a cambio de mercado, moneda, instituciones comunes… Creía que eso de Europa nos parecía bien, o por lo menos no se oía a demasiada gente quejarse cuando lo que llegaba de Europa eran los millones de los fondos estructurales. Y si, a mí también me pareció lamentable que después de mas de treinta años de oírles hablar de la constitución como de las tablas de la ley, PP y PSOE pactaran la reforma en dos semanas, a lo bajini y sin debate previo. Pero nuestro ordenamiento jurídico lo permite, y tres meses después hubo elecciones generales: Entre los dos grandes partidos sumaron el 75% de los votos emitidos. Quizá no le molestó tanto el acuerdo al grueso de la ciudadanía, que podría haber votado otra cosa y no lo hizo.

Y al hilo de lo hablado en el parrafo anterior, la idea fuerza del manifiesto “no debemos, no pagamos” me marea. Choca leer algo tan obviamente falso en el manifiesto de una plataforma que tiene como uno de sus propósitos declarados regenerar la democracia. La parte del “no debemos” es ridícula, es como decir que no sale el sol por las mañanas. La deuda acumulada por el estado a dia de hoy es de 763.468 millones de €, un 69.30% del PIB, y la deuda privada se acerca a los 3 billones de euros. Podemos discutir si es deuda legítima o ilegítima, si la culpa es del panchito que pide 300.000€ para un piso con una nómina de 15.000€ al año o de la caja de ahorros que se lo concede, o en que momento la mala gestión pasa a ser punible. Pero deber, debemos. Una cantidad ingente de dinero.

Y ahora, entramos en la segunda parte de la idea, “no pagamos”. Es cierto que es una opción disponible cuando tenemos una deuda que nos aprieta. Pero es una opción extrema, que trae consigo consecuencias extremas: si dejas de pagar el teléfono te lo cortan, si dejas de pagar la hipoteca el banco te desahucia, o si dejas de pagarle a la yakuza japonesa, te cortan los dedos de la mano. En el caso que nos ocupa, las consecuencias de no pagar la deuda soberana sería el cierre ipso facto de los mercados de deuda y nuestra expulsión del euro.  Es verdad que la situación actual es horrible, y sin visos de mejorar a corto plazo; pero por lo que he ledo, dejar de pagar casi con total seguridad es peor. Así que quien hace afirmaciones extraordinarias, debería presentar pruebas extraordinarias a su favor: Donde están esos enlaces?

Poco mas me queda por decir. Sobre las reivindicaciones, de la última de ellas ya he hablado, y las tres anteriores son lo suficientemente genéricas como para que, así en bruto, cualquiera de izquierdas pueda hacerlas suyas: quien te va a decir que está en contra de la justicia social o de la democracia participativa. Pero una vez que intentamos profundizar un poco, topamos con las preguntas, las dudas o las paradojas: Si se supone que la idea es unir a cuanta mas gente mejor, por qué se es selectivo con los sindicatos a los que se envía la propuesta, y por qué no se invita a participar a ningún grupo o asociación de derecha o de centro – derecha? Es que no forman parte de este país? También se habla de que se reclamará la disolución de las cortes, un cambio de sistema electoral y una nueva constitución. Si disolvemos las cortes, quien y con qué legitimidad va a redactar una nueva ley electoral? Se pretende ir hacia un sistema uninominal y mayoritario,hacia listas abiertas, o se quiere hacer mas proporcional el que ya tenemos? Quien va a redactar la nueva constitución? Va a poder participar de esto alguien bien del centro derecha, bien de los dos partidos mayoritarios? Se dice que en realidad, lo que se busca es una “democracia real”. Que yo recuerde, la democracia española puede ser imperfecta, pero es real: el que mas votos saca en la elecciones, gana, y normalmente gobierna. Cual es exactamente el cambio que se pretende hacer?

Y una nota final.  Estoy de acuerdo en que este país es disfuncional en muchos aspectos y que necesita varias reformas institucionales de cierto calado: una ley de transparencia digna de ese nombre, cerrar de una vez el modelo territorial incluyendo la corresponsabilidad fiscal de las autonomías; una mejora sustancial en la eficiencia y velocidad del estamento judicial, una reforma de la administración que clarifique de una vez las áreas competenciales de cada nivel de la administración y acabe con la excesiva discreccionalidad y arbitrariedad de los cargos electos, y a la vez  refuerce el poder y la independencia de las distintas agencias reguladoras y los principales servicios públicos – RTVE, educación y sanidad, etc. – evitando la colonización partidista; reformar los partidos políticos para socavar la excesiva autoridad de los aparatos, hacerlos mas abiertos a la sociedad y mas permeables a las nuevas caras y las nuevas ideas; retocar nuestra ley electoral para mejorar la representatividad de los partidos minoritarios de ámbito nacional son las mías . También soy muy crítico con las actuaciones del gobierno, el cual ha sido un desastre en lo que llevamos de legislatura, con una única reforma de calado (la el mercado laboral) que además es una patochada que no soluciona el verdadero problema de nuestro sistema laboral, la dualidad. Y también pienso que a la hora de recortar ha cogido la motosierra en vez del bisturí, con lo que en vez de empezar quitando la grasa, ha cortado trozos en los que se lleva de todo (grasa, magro y partes del solomillo). Tampoco me gusta que se privatice la gestión de la sanidad en siete hospitales de la comunidad de Madrid, como tampoco me gusta que la iglesia o las diputaciones no parezcan haber sufrido recortes. O que no se luche en serio contra el fraude fiscal de las grandes empresas. Entre otras muchas cosas.

Pero creo que la crítica hay que hacerla con un mínimo de rigor, y con ideas algo mas claras de como y adonde se quiere llegar. Y si de verdad se pretende llegar a conformar una mayoría social, habrá que asumir que la centralidad suele estar lejos de las posturas mas radicales, y habrá que renunciar a parte del ideario para incluir a amplias capas de la sociedad que si no se nos quedarán fuera. Con el riesgo de que conformen una mayoría de la que no seamos parte, y un programa del aire del que manejan los grupos que conforman marea ciudadana – que aún con todo lo dicho, contiene un montón de ideas muy válidas – pierda las elecciones, y terminen gobernando los mismos.

Y a los que querrían hacer la revolución, mucho cuidado con eso. Que quien las empieza no suele ser el mismo que las acaba, y muchas veces acaban muy mal (que se lo pregunten a los egipcios, por ejemplo; o a los Iranies del 78)

Otro dia más.