ciclismo

Se acabó lo que se daba

Bueno, pues se acabó el Tour. El domingo fué el último día de carrera, el tradicional paseo hasta París, y las vueltas al circuito de los campos elíseos, y el lunes todos los periódicos llevaban la foto de Froome vestido de amarillo en portada.

Quintana, Froome, “purito” Rodriguez

Ha sido una carrera entretenida, la mas entretenida de los últimos años, creo. Es verdad que ninguna etapa ha tenido la épica que si que tuvieron la cabalgada por los alpes de Andy Sleck en el Tour de 2011, pero ese año las dos primeras semanas de carrera fueron un pestiño, y este año ha habido diversión muchos mas días. Todas las etapas de montaña han sido dignas, con ataques a 7 – 8km de meta; y se han hecho diferencias en los puertos. Y para el recuerdo quedará el maravilloso dia de los abanicos, con el pelotón partido en trozos y a todo trapo durante mas de 100 km.

Froome, al ganar en el Mount Ventoux

Ha ganado Froome, y ha ganado bien, con mucho margen sobre el segundo. Y ganando tres etapas. Con la posible excepción de Níbali, que aquí no estaba – este año ha decidido correr Giro y Vuelta a España, y ya ha ganado la primera de ellas – ha sido el corredor dominador de este año, y era el gran favorito. Ha sido el mas fuerte de largo durante las dos primeras semanas, arrasando en Aix 3 Domaines y en la primera crono, y ganando bien en el Mount Ventoux; y ha sabido gestionar sus fuerzas en los alpes, en donde Nairo Quintana y Joaquim Rodriguez (2º y 3º respectivamente) han ido algo mejor que el.

Pero su equipo no ha estado a buen nivel, la carrera ha estado menos bloqueada que otros años y ha sido vulnerable varias veces. Para ganar hay que tener también un puntito de suerte, y Froome lo ha tenido en los tres dias que se le ha puesto la carrera peliaguda:

– Camino de Bagnères de Bigorre, 9ª etapa. El lider se queda solo a 80 km. de meta, con tres puertos de primera categoría por delante. Pero el día en el que se le pudo hacer daño de verdad llegó demasiado pronto, y ni Saxo-Tinkoff ni Movistar quisieron jugarse el todo por el todo, gastando la carta de Kreuziguer o Quintana. Mucha carrera por delante. Contador había ido mal el dia anterior, y estaba lamiéndose las heridas. A los Movistar les valía el podio (bien con Quintana, bien con Valverde) y ese día se conformaron con eliminar a Porte. Así que el día mas peligroso, Froome hizo los últimos 60 km. de la etapa resguardado detrás del trenecito de los Movistar. El Tour es una carrera muy larga, que se acaba muy pronto; y sus rivales no volvieron a tener otra igual.

El día de los abanicos, tuvo la suerte de que no se metieran en el corte bueno ni Greipel ni Gerrans, por lo que Lotto y Orica estuvieron tirando del segundo grupo (el suyo) hasta prácticamente meta. Aquel dia su equipo no estaba para nada. La diferencia se quedó en un minuto; de haber tenido que tirar sin ayudas, se hubiera ido sin problemas hasta los dos y medio o tres.

– El dia de Alpe D’uez, tuvo la suerte de  llevar a Richie Porte con el, y de que este le consiguiera un avituallamiento (ilegal, le cayeron 20″ de multa) a 4km. de meta. Ese dia se había quedado vacío (después de haber atacado 5 km. mas abajo, rompiendo la carrera); sin esta ayuda, el minuto que perdió con Quintana vete tú a saber en cuanto hubiera crecido.

Froome, llegando muerto a meta, el dia de Alpe D’uez

También han salido triunfadores Nairo Quintana, que ha sido segundo, mejor joven, maillot de la montaña y ha ganado una etapa; su equipo el Movistar, que ha sido el equipo mas fuerte y con mas presencia en carrera y que además se ha llevado otro par de etapas mas con Rui Costa,  y Joaquin Rodriguez, que se sube en el podio en la grande que le faltaba.  Kittel ha sido el rey de los sprints: ha ganado 4. Sagan se ha llevado (otra vez) el maillot de la regularidad, redondeado con un triunfo de etapa. Cristophe Riblón ganó la etapa mas mediática, la de la doble subida a Alpe D’uez. También ganaron etapa Cavendish (2 sprints, pero ha visto su reinado en entredicho) Bakelants, Gerrans, Greipel, Dani Martin y Matteo Trentin. Tony Martin ganó la primera crono, y el equipo Omega la crono por equipos.

El principal derrotado ha sido Contador. Llegaba a la carrera como la alternativa a Froome y ni siquiera le ha llegado para subir al podio. Lleva mal año. La sensación  es de que ha empezado su cuesta abajo como ciclista de élite; es muy posible que todo el desgaste mental que le supuso todo el tema de su positivo, con el recurso al TAS y demás, esté detrás de este declive relativamente prematuro. Ya en la Vuelta de 2012 se vió que tanto Joaquim Rodriguez como Valverde estaban mas fuertes que el, aunque gracias a la machada de Fuente dé acabó ganando la carrera; y en este Tour, Joaquim ha acabado delante de el, y Valverde muy posiblemente lo hubiera hecho también. En todo caso, deportivamente nada que reprocharle: aún sabiendose inferor, ha atacado donde ha podido: en el llano con su equipo, bajando en Gap y en la bajada de Sarenne. ha corrido para ganar el Tour, y esta actitud ofensiva muiy posiblemente le haya costado el podio. Es una lástima que un positivo tan absurdo como el suyo, y su incapacidad para cerrar la boca a tiempo ensombrezcan la figura del que es, sin ninguna duda, un gran ciclista, de los que es divertido ver correr.

En un segundo escalón, los otros dos grandes fracasos del Tour han sido, por un lado, el equipo BMC, del que yo esperaba bastante mas que ver a un irregular Van Garderen con presencia en carrera, y un Cadel Evans haciendo turismo; y los jóvenes franceses: Ni Pinaut, ni Pierre Rollandhan confirmado las buenas sensaciones que dieron el año pasado. Pinaut, con pánico a los descensos incluido. Fué una lástima la rotura de rueda de Valverde en el peor momento, el dia de los abanicos; que le costó perder nueve minutos y todas sus opciones de podio. De los de casa, Euskaltel, ni fu ni fa: Han tenido presencia en carrera, pero no han estado cerca de ganar en ningún momento, ni han terminado de entrar en las fugas buenas. Ha sido curioso ver a Lobato meterse en los esprints (cosas de los puntos UCI, supongo) En la montaña, Igor Antón no ha estado en el nivel que alguna vez se supone que tuvo, y a Nieve le ha faltado un punto de suerte y de regularidad: ni ha cazado etapa, ni ha entrado en el top 10.

Y poco mas. He de decir que la carrera me deja un sabor agridulce. Venden el tour como una carrera mas limpia que antes, y por ahora, no ha saltado ningún positivo; pero las medias de velocidad no bajan. Para bien y para mal, me ha recordado a alguno de los Tours menos bloqueados de la era Amstrong, y ya sabemos lo que fueron esos Tours en el pelotón. Se ha acusado mucho a Sky de supuesto dopaje por las prestaciones de Froome (un ciclista, por cierto, sin ninguna clase encima de la bicicleta, mas allá del molinillo subiendo, lo que le emparenta con el americano) después de las exhibiciones de A3Domainex y de Mont Ventoux, marcando en esta última un tiempo muy similar a los de Amstrong; pero se dice menos que marcó unas diferencias en meta muy similares a las que hizo este último sobre sus rivales, tan dopados como el. Nairo Quintana hizo la subida mas rápida al Alpe D’uez del pelotón, tres minutos mas lenta que la de Pamntani en 1997; pero aquella etapa de Pantani era unipuerto, y este año se subía dos veces, y con mucho desgaste antes de la ultima subida. En fin, esperemos que no haya sorpresas en los próximos meses, y no se acabe ganando o perdiendo este Tour en los laboratorios antidopaje.

Otro día mas.

Hasta el año que viene…

P.D.: Atención al post-tour de mañana: se hace pública la lista de positivos que han aparecido en las muestras de 1998, analizadas con los métodos actuales. Hablan de mas de 50 corredores. El ciclismo, hundiéndose a sí mismo…

Oda al Tour

Durante once meses al año, el fútbol es el deporte rey. Las andanzas de los Cristiano Ronaldo o Messi, la liga, la champions, el Athletic de Bilbao (bueno, este equipo solo en Bilbao, claro) acaparan el espacio mediático. Solo quedan migajas sueltas para todos los demás: El baloncesto, el tenis, el balonmano, asoman la cabeza si hay finales. Se habla del motor  si corre Alonso o los de moto GP. Los deportes de base – atletismo, gimnasia, natación – prácticamente solo existen cada cuatro años.

Salvo en Julio. Aunque los interminables casos de dopaje poco a poco vayan minándolo, en Julio, a nivel deportivo, manda el ciclismo, la carretera. Manda el Tour.

Le leí a Relaño una vez – cuando, de vez en cuando, escribía de algo que no fuera el Madrid – que si bien el deporte lo inventaron los ingleses, fueron los franceses los que lo hicieron universal: Las olimpiadas modernas, el mundial de fútbol, el Tour de Francia son invento suyo. Las olimpiadas y el mundial se han independizado, y son eventos universales, pero parte del encanto especial de esta carrera es que ha sabido mantener su sabor inequívocamente francés. Durante tres semanas Francia nos muestra sus hermosos paisajes, sus monumentos, a sus habitantes festejando el paso de la carrera por sus pueblos. Es su carrera y es su fiesta, aunque ganen otros. Mas de treinta años hace desde el último triunfo francés. Y los que quedan…

Anque es verdad que con los años, he perdido la pasión con la que seguía esta carrera de adolescente – era la época de Indurain, primero, y los Tours de Amstrong, después – aunque algún año haya faltado a la cita – cuando empiezas a trabajar, no siempre tu horario te permite ver las etapas – me sigue pareciendo una carrera magnífica, tremenda en ocasiones. El ciclismo es un deporte que puede hacerse monótono, aburrido en ocasiones: tres o cuatro ciclistas rodando en una escapada, el pelotón, comandado por el equipo del lider, a 3 – 4 minutos, durante kilómetros y kilómetros… Pero tiene la capacidad de llevar a los deportistas al límite y de generar relatos épicos, como muy pocos otros deportes tienen.

Y quizá por eso, algunos de los momentos que mas he disfrutado, en los que mas me he emocionado viendo deporte han sido con esta carrera: Indurain en Luxemburgo, en el tour del 92, destrozando a sus rivales en una crono memorable, en la que dobló prácticamente en meta a Fignon, que había salido 9 minutos antes. El día que Mayo ganó en Alpe d’uez, atacando a pié de puerto. La galopada de Andy sleck por los alpes, atacando a 60 km. de meta en el izoard, en 2011; etapa que ví en un bar de Pamplona, bar del que no nos movimos ni yo ni los otros 15 tipos que estabamos allí viendo la etapa durante casi tres horas. Y muchas mas…

Miguel Indurain

Hoy sábado se disputa la primera etapa de montaña. En españa se suele escribir que con la montaña empieza el tour “de verdad”, pero esto no es cierto, por supuesto: la primera semana de carrera, la de los esprinters – este año un poco mas corta y quebrada de lo habitual – supone un desgaste brutal para los ciclistas. Mucho mayor en esta carrera que en cualquier otra del calendario. Por las caidas, los cortes, la tensión de tener que estar siempre en cabeza. No se gana, pero bien se puede perder el Tour en estos primeros días.

Pero la montaña es la montaña. Las etapas llanas pueden estar bien, pero al final, el Tour se decide en etapas como la de hoy. Con puertos. Así pues, esta tarde espero engancharme en serio con el tour de este año: porque por ahora he picoteado un poco nada mas: la crono por equipos, un par de dias los ultimísimos kilómetros finales para ver el esprint. Pero a partir de ahora llega lo gordo, y espero que los ciclistas nos deparen un buen espectáculo, porque estaré sentado en el sofá viendolo. Como otros años, como casi todos los años.

Larga vida al Tour. Otro día mas.

Dopaje, operación puerto y Amstrong. Notas sueltas

Pasado un tiempo desde la decepcionante confesión de dopaje de Amstrong en el programa de Oprah, y con el juicio de la operación puerto dando sus últimos coletazos, os dejo una serie de reflexiones sueltas que se me ocurren al hilo de esta historia. No está en mi ánimo abarcar todos los puntos de vista posibles sobre un asunto tan complejo como este.

– Creo que ha quedado claro que hasta por lo menos la implantación del pasaporte biológico, y no se sabe desde cuando (muy posiblemente desde siempre) el dopaje ha sido sistémico en el ciclismo. Concretamente, en los tours de Amstrong, cuesta encontrarse entre los primeros puestos a alguien no implicado directa o indirectamente en algún caso.

– No está de más recordarlo: Los ciclistas son atletas de élite. Tienen una genética privilegiada y una capacidad de sufrimiento brutal, con un régimen de entrenamiento de mas de 30.000 km. al año, cuidando la alimentación y el peso al milímetro, llevando el organismo al límite. El dopaje da un plus de rendimiento: hace que puedas mantener un ritmo de subida mas alto, que recuperes mejor y mas rápido de los esfuerzos, o que aguantes mas tiempo a 180 pulsaciones por minuto. Pero no te hace deportista de élite; deportista de élite te hace todo lo anterior.

La penetración de las prácticas dopantes en un deporte es independiente de su nivel de dureza – en atletismo hay casos tanto en velocistas  de 100m, como en fondistas de 50 km. marcha – aunque si que parecen haberse descubierto mas casos en los deportes de base (atletismo, ciclismo y natación), posiblemente porque son los mas vigilados. Esto implica, en el caso del ciclismo, que no por ablandar los recorridos necesariamente va a haber menos dopaje: Para correr un Tour entrenas;  para ganarselo a tus rivales te dopas.

– No estoy de acuerdo con los que dicen que el ciclismo (o cualquier deporte de élite) es “mentira” si van dopados. El esfuerzo, los entrenamientos interminables, el llegar al límite, la capacidad de sufrimiento siguen ahí. El dopaje no mejora la técnica de pedaleo, ni hace que sean menos arriesgados los descensos, ni hace leer mejor las carreras. Sin embargo, si que creo que lo adultera gravemente, en dos aspectos:

Por un lado, el dopaje es caro, por lo que solo acceden a este con garantías (o por lo menos, a los métodos mas avanzados o mas eficaces) los corredores o equipos con mayores presupuestos, con lo que se agranda la brecha deportiva entre “ricos” y “pobres”. Hace mas complicadas las sorpresas, y mas dependientes del factor dinero los resultados.

Por otro lado, el deporte profesional, para funcionar como espectáculo, nececita una mirada inocente y libe de resabios por parte del aficionado, y los escándalos de dopaje la destrozan. Hacen que el aficionado deje de creer: rinden todos los ciclistas del Sky porque su preparación es buena, son los que mejor pagan y acaban teniendo a los mejores ciclistas, o porque han encontrado un método dopante nuevo? Los franceses del Europcar van como motos en el Tour de Francia porque tienen un extra de motivación,y una sabia combinación de veteranos curtidos en mil batallas y jóvenes talentosos, o porque al ser franceses, les “dejan hacer” mas que a otros? La sucesión de éxitos de deportistas españoles de este último lustro, es producto del magnífico trabajo que se viene haciendo en unas cuantas federaciones desde hace muchos años, o de la tardanza de nuestro país en concienciarse y endurecer la normativa antidopaje con respecto a los paises de nuestro entorno? Que este tipo de preguntas se impongan a la narrativa heroica que genera la competición le hace un daño incalculable al deporte profesional.

– No nos engañemos; en realidad, todos los deportistas de élite van probablemente al límite del reglamento en materia de dopaje, incumpliéndolo si no quizá en la letra sí en el espíritu. Que no se nos olvide que el deporte profesional es un juego en el que la diferencia entre el ganador y el segundo (y el tercero, y el cuarto) es prácticamente inexistente, y sin embargo, la diferencia del premio (en dinero, en fama, en prestigio) es abismal: la tentación es muy grande.

– Sobre la confesión de Amstrong. Dijo que en su vuelta a la competición después de su primera retirada iba limpio. Parece bastante absurdo mentir en este caso: si ya has reconocido que te has dopado en los siete anteriores, para que ibas a mentir en este? Además, a primera vista no parece que haya ninguna razón por la que ese resto de mentira pudiese ayudarle en algo: el via crucis público es el mismo, la cantidad salvaje de dinero que le van a reclamar que devuelva por medio de toda clase de demandas, también.

Por otra parte, vuelve a la misma estructura: mismo director, mismos técnicos, ayudantes, fiscos, médicos, incluso coincide con corredores que ya estaban cuando llegó. Ahora que sabemos que el dopaje era sistémico en su época, e implicaba a todo el equipo (antes solo lo sospechábamos) que pasa, que todos estos se han vuelto unos santos, así de repente? Un día se levantaron de la cama, dijeron “pues ahora vamos a correr limpios a ver qué tal” y ya está? No parece demasiado creíble. Intentando resolver esta aparente contradicción, tenemos…

Línea optimista de argumentación. Entre la primera retirada del texano (Agosto de 2005) y su vuelta a la competición tenemos dos cambios sustanciales en la lucha antidopaje: la implantación del pasaporte biológico en enero de 2008, y el importante endurecmieno de las leyes antidopaje francesas, con penas de cárcel por la posesión de productos dopantes. Esta combinación ha funcionado, y ha sido lo suficientemente potente como para asustar  al mundillo ciclista y desactivar las prácticas de dopaje de manera general en el pelotón.

Línea pesimista de argumentación. Esta afirmación de Amstrong es fruto de un acuerdo (tácito o explícito) entre los distintos estamentos del ciclismo (UCI, ciclistas, directores, ASO, los nuevos patrocinadores) gracias al cual se ha construido o intentado construir  un dique que mantenga la porquería adscrita a una época específica, anterior al 2008, para poder vendernos la línea optimista de argumentación. Las palabras de Amstrong son parte de ese dique.

– Vale, Amstrong, a los que han pillado en la operación puerto, Eufemiano fuentes, eran los malos malosos y les cae la del pulpo. Y a todos los demás? Y no solo me estoy refiriendo al resto de corredores de su época (que también) sino al resto: directores, fisios, miembros de los stafs de los equipos, directores generales, la UCI, incluso los propios patrocinadores: quien se cree ahora que nadie sabía nada? De entre todos estos nadie va a tener ninguna responsabilidad en la bacanal que a lo que parece ha llegado a ser el ciclismo? Solo Amstrong y el pequeño puñado de corredores que se sabe oficialmente que han pitado van a pagar las consecuencias? Es posible creer de verdad en un nuevo ciclismo mas limpio si exceptuando los corredores (y por motivos de edad, eh? Que muchos de los que le han discutido carreras a Amstrong, o Ulrich, o a Beloki, o a Mayo, o a Basso, han pasado toda su carrera sin un solo positivo, cuando es evidente que a esos niveles, para competir por las victorias con los que llevan el extra del dopaje te tienes que dopar tu también), todo el resto de responsables del desaguisado que ha sido esta historia siguen ahí?

– De la operación puerto: Las estrellas han sido las autotransfusiones, y las bolsas de sangre asociadas. La sordidez de algunos testimonios es estremecedora. Lo que se juzga es un caso de delito contra la salud pública. La jueza instructora del caso se ha ceñido a ello, ya que el dopaje no estaba tipificado como delito cuando arranca la operación; y ha impedido a las partes preguntarle a Eufemiano Fuentes por su lista de clientes. Habrá que esperar al final para ver si la jueza le deja a la AMA cotejar las bolsas. Así pues, no han salido demasiados nombres nuevos; pero si que ha habido cosas jugosas: quedan muy tocados Odriozola – aunque si a este no le han sacado de la silla después del caso Bezabeh, o del desastre lamentable del equipo español de atletismo en Londres 2012, no lo sacarán por esto tampoco – y Marta Dominguez, que se libró de aquella manera en la operación galgo. Lo que se juzga es un caso de delito contra la salud pública, y la jueza instructora del caso se ha ceñido a ello, ya que el dopaje no estaba tipificado como delito cuando arranca la operación. Y sobre todo, ha aparecido en escena el sacrosanto fútbol, a través de la anotación RSOC y de la denuncia de Iñaki Badiola, ex – presidente de la Ral Sociedad. Me ha resultado llamativo que se haya pasado como de puntillas por esta denuncia.

Otro dia mas.