Lecturas 2013

El plantador de tabaco, John Barth, ed. sextopiso. Aunque hilarante por momentos, y con páginas realmente brillantes, tengo la sensación de que es una obra decididamente menor: no aporta nada que no se hubiera descubierto antes. Es irregular y demasiado larga; he llegado muy fatigado al final. Tiene ratos apoteósicos, eso si…

El lector de Julio Verne, Almudena Grandes, ed. Tusquets. Es un buen libro. Tiene momentos duros, bien relatados; especialmente, cuando habla de la vida y de los personajes del cuartel, bien retratados. Cuando se centra en la guerrilla la novela baja, al transitar por caminos ya trillados por la autora.

– El mundo hasta ayer, Jared Diamond, ed. Debate. Magnífico, como de costumbre. Quizá no tan erudito como Armas, gérmenes y acero y Colapso, pero mas personal. Nos muestra los modos de vida y actitudes de varias sociedades tradicionales  (principalmente de Nueva Guinea) con respecto a temas universales como la resolución de conflictos, la guerra, la enfermedad, la religión, la crianza o el cuidado de los mayores, confrontandolos con los usos de las sociedades modernas (principalmente EEUU), con la intención de seleccionar las costumbres de estos que podrían sernos beneficiosas.

Rebeldes y traidores, Lindsay davis, ed. Edhasa. La novela es buena, y larga; unas mil páginas. Lindsay Davis no describe especialmente bien las batallas, y la falta sensibilidad para la épica. La novela está muy documentada, y hay ratos “de enciclopedia”, en los que se nota que la autora no ha sido capaz de refrenarse. La recreación de la época es precisa en los detalles, pero no consigue perder cierto aire de “presente trasladado hacia atrás”. Pero estos defectillos se salvan con creces, gracias a la fina ironía que recorre el texto como un fino armazón, sosteniendolo incluso en los momentos mas peliagudos, y la capacidad de la autora para hacer deliciosamente mundanos a sus personajes, y darles chispa y vida. Además, es una época poco tratada en la novela histórica.

– Eichmann en Jerusalén, Hannah Arendt, ed. deBolsillo. El libro es duro, muy duro. Es un estudio periodístico del juicio que se le hizo a Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS, y encargado de dirigir el sistema de transporte y de deportación de los judíos de toda europa a los camopos de exterminio, después de ser raptado por el estado de Israel. Se centra en la psicología y en las motivaciones del acusado – estremecedora la precisión con la que Arendt capta la personalidad vacua y vulgar de Eichmann, que en el fondo no era mas que un imbécil subido a un pedestal que le quedaba grande – y en las dificultades de los jueces para captar la naturaleza última del delito cometido por este y otros jerarcas nazis al aplicar la Solución Final. Un gran libro.

Tren a Pakistán, Khuswant Singh, ed. Libros del asteroide. No he terminado de comprender el tono, oscilante entre cierto aire ligero (sobre todo al principio) y un final inequívocamente trágico. No sé si esto es culpa mia o del libro.El tema tratado (los porqués de las matanzas desatadas en el Punhab tras la declaración de independencia de la India, y la escisión de Paquistán) es duro. Me queda la sensación de que es una obra menor. Quizá no la he leido en el momento adecuado.

Shakespeare y la ballena blanca, Jon Bilbao, ed. Tusquets. Por desgracia, no me ha gustado, y creo que no termina de funcionar. Mi opinión aquí.

El águila en el desierto, Simon Scarrow, ed. Edhasa pocket XL. Vale, las aventuras de los centuriones Macro y Cato no pasarán a la historia de la literatura. Tampoco son novelas históricas rigurosas, o ultradocumentadas; no vas a saber mucho mas de Roma después de leerlas. Pero son divertidas, terriblemente divertidas y poco pretenciosas, y si lo que buscas es un libro entretenido para la playa, o un buen desengrasante después de varias lecturas potentes, resultan una opción estupenda.

La ridícula idea de no volver a verte, Rosa Montero, ed. Seix Barral. Hay libros ante los que la mejor actitud es simplemente quitarse el sombrero, y La ridícula idea de no volver a verte es uno de ellos. Mitad biografía de Madame Curie, mitad diario autobiográfico con el que sublimar el dolor por la perdida de su marido tras una larga enfermedad, la prosa libre, hermosa y honesta de la autora nos habla de lo divino, y especialmente de lo humano, y de lo que significa para ella ser mujer en un mundo aún pensado por y para los hombres. Sencillamente magnífico. Mi reseña aquí

Gente de la edad media, Robert Fossier, ed. Taurus. A priori, parecía una interesante. Es un ensayo histórico en el que el autor, un especialista en la materia (se nota) habla sobre como vivían y como interpretaban el mundo la gente llana de la época medieval. Por desgracia, el libro se hace monótono y reiterativo. La prosa no tiene brillo ni chispa, ni sentido de lo maravilloso. La evidente erudicción del autor no ha logrado salvar estos escollos, y se me ha hecho pesado y monótono. Se ha quedado a la mitad; dudo que lo acabe.

Los miserables, Victor Hugo, ed. deBolsillo. Una novela enorme, en todos los sentidos de la palabra. Me ha dado una paliza considerable. Grandiosa, grandilocuente, épica, descomunal, desmesurada. Un libro – rio como pocos leeré en mi vida. Las últimas 400 páginas son maravillosas. En realidad, las mil setecientas páginas de la novela son maravillosas, aunque la costumbre de la velocidad haga fatigosos algunos de los ancchos y tranquilos remansos en los que se va deteniendo la narración.  En Francia a Victor Hugo le adoran. Una obra de las grandes.

100 Balas vol. III, Brian Azzarello / Eduardo Risso, ed. Planeta DeAgostini / Vértigo cómics. El arco conspiranoico gana prácticamente todo el peso, yse va concretando; en este proceso, voy perdiendo poco a poco interés. Se me empieza a hacer bastante repetitivo.

Parásitos, Robert Levine, ed. Ariel. Ensayo en el que el autor habla sobre los efectos destructivos que ha tenido la falta de control de la red y la cultura del “todo gratis” en las industrias culturales y de la información.Muy sugestiva su visión del conflicto como el enfrentamiento de las industrias del contenido contra las industrias tecnológicas (Apple, Google, Youtube Megaupload) que compiten por el tráfico en la red, utilizando el contenido de las primeras como reclamo.

Juegos funerarios, Mary Renault, ed. Edhasa. Novela histórica que narra el desmembramiento del imperio conquistado por Alejandro Magno en las sucesivas luchas por ocupar el trono de Macedonia que dejó vacante con su muerte temprana. Es el cierre de la trilogía sobre Alejandro que escribió la autora, sus dos volúmenes anteriores son Fuego del paraiso, en el que narra la infancia y adolescencia del héroe, y El muchacho persa, centrada en los años de esplendor de Alejandro. La trilogía como un todo está muy bien escrita: es magnífica en su rigor histórico, en su capacidad de penetración psicológica en el personaje de Alejandro Magno, y su capacidad de hacernos comprender la enormidad de su obra, y el por qué de la lealtad absoluta que le profesaron sus compatriotas.Este tercer volumen funciona bien como epílogo largo de las otras dos novelas:es mas apagada y triste, y  consigue su propósito de dejarnos la sensación de que Alejandro Magno fué una luz demasiado brillante y que se extinguió demasiado pronto, con lo que parte de su legado acabó malográndose. Eso sí, como novela independiente no funciona: resultará deslavazada y demasiado sintética e inconexa para quien se meta en ella sin haber leido las otras dos.

Lo que el dinero no puede comprar, Michael J. Sandel, ed. Debate. Una lectura interesante. El debate que plantea – cual es el punto en el que aceptar la monetización de las normas sociales se vuelve moralmente inaceptable – es serio, profundo y está bien planteado. Aporta buenas preguntas y unas cuantas situaciones sobre las que reflexionar; y el autor se abstiene de darnos demasiadas respuestas. Hacia el final se hace un poco repetitivo.

Todos los hermosos caballos, Cormac Mccarthy, ed. deBolsillo. Mccarthy es un escritor fascinante y descomunal. Hay muy pocos escritores que sean capaces de impregnar de violencia sus libros como el. Esta novela es a la vez un inmenso western crepuscular, y una reflexión sobre los límites morales del uso de la violencia. Un gran libro.

Un dinosaurio en el pajar, Stephen Jay Gould, ed. Crítica. Sin acabar, aunque al ser una recopilación de artículos mensuales importa poco. Absolutamente delicioso y fascinante, espero dentro de poco volver a cogerlo de la biblioteca para acabarlo.

Pastoral Americana, Philiph Roth, ed. deBolsillo. Un estudio psicológico y sociológico del sueño americano. Portentosa en la capacidad de profundización en la psicología de sus personajes, llega a hacerse algo fatigosa mas que por su densidad – que la tiene – por la minuciosidad del análisis de cada detalle, de cada comportamiento, de cada expresión. Me ha dado la sensación, por otra parte, de que la traducción no estaba cuidada.

– Criaturas de la noche, Lázaro Covadlo, ed. Acantilado.  Es una novela satírica curiosa en su revisitación del mito de Fausto. Sobre todo en su primera mitad funciona como un tiro, y consigue varios momentos completamente hilarantes. La segunda mitad de la novela sufre un bajón importante. Hay ciertos detalles muy poco cuidados a nivel de coherencia interna; es verdad que no tienen ninguna importancia para el relato, pero a mí es una cosa que me molesta bastante encontrarme.

100 Balas vol. II, Brian Azzarello / Eduardo Risso, ed. Planeta DeAgostini / Vértigo cómics. Manteniendo el nivel del vol. I; aunque he de decir que una de las historias (El falso detective) no me ha gustado. El arco conspiranoico va ganando peso y presencia en la obra.

Un puente sobre el Drina, Ivo Andic, ed. RBA. Magnífica. De largo, el mejor libro que he leido este año. Narra la historia de los visegardenses desde el siglo XVI, con la construcción del puente por el silahdar Mehmed Bajá Sokoli, que había sido raptado por los turcos en su niñez en esta misma tierra, hasta su voladura por los serbios en 1914, al comienzo de la Gran Guerra. Pero en vez de fijarse en los grandes personajes y en los grandes acontecimientos, Ivo Andric vuelca su ternura en las historias de los habitantes sencillos de la ciudad, siempre con el gran puente sobre el drina como nexo de unión de las diferentes vidas que vienen y van, y como símbolo de convivencia pacífica – pero no exenta de problemas – del crisol de culturas y religiones – musulmanes, católicos, ortodoxos y judíos – que durante casi 400 años logran convivir en paz relativa en esta pequeña ciudad fronteriza Bosnia. Mi reseña aquí.

– Últimas notas de Thomas F. para la humanidad, Kjell Askilsen, ed. Lengua de trapo. Relatos que tratan sobre la soledad a la que se ve abocado el protagonista, un escritor anciano.Mucha mala baba, un humor caústico, melancolía y desesperanza. Un gran libro (cortito, eso si)

El perro canelo, Georges Simenon, ed. Acantilado.  Un policiaco de la serie del comisario Maigret, el personaje creado por Simenon. Ligero, bien escrito, formas clásicas y un toque de humor: una gran diversión.

100 Balas vol. I, Brian Azzarello / Eduardo Risso, ed. Planeta DeAgostini / Vértigo cómics. Buena serie, por ahora. Guionizada y dibujada con nervio y muy buen pulso. Muy buen dibujo de personajes. Combina bien (por ahora) historias cortas de perdedores de los bajos fondos, con una trama conspiranoica que les da argamasa y que va y viene del segundo al primer plano narrativo. Como debe, hay escenas que dan la sensación de haber sido contadas ya antes en otra parte, pero no es grave. Esperemos que mantenga el nivel. Mi reseña aquí.

El rapto de Britney Spears, Jean Rolìn, ed. Libros del Asteroide. El libro ha sido finalista de la academia francesa en 2012, y la crítica especializada ha hablado maravillas de él, a lo que parece. Yo no he conectado en su onda; me ha parecido insulso y me ha llegado a fatigar bastante. Quizá no era el momento.

Intemperie, Jesús Carrasco, ed. Seix Barral. Una buena novela que destaca por el uso brillante del lenguaje. Pierde fuerza en la segunda mitad, y cuando da prioridad a una trama que no termina de fluir con naturalidad. Mi reseña aquí.

Pyongyang, Guy Delisle, ed. Astiberri. Cómic, literatura/reportaje de viajes. Muy bueno. Aparentemente sencillo, capta con precisión la atmósfera opresiva y surrealista de Corea del norte, un país que parece salido de las páginas de 1984 de Orwell.

Ánima, Antonio Ortuño, ed. mondadori. Narrativa satírica. El libro es flojete, aunque tiene algún momento que otro. No es exactamente una pérdida de tiempo, pero no lo recomendaría. Mi reseña aquí.

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