Lecturas 2014

Aquí va el resumen con las lecturas del año. He estado flojo: mucha carga de trabajo, y sobre todo, muchas horas de lectura restadas por el Fifa 14. Solo han caido 27 libros; entre ellos hay tres cómics, y bastante lectura de evasión sin pretensiones: Lindsay davids, Cornwell, Michael Connelly, Donna León… Una sola novela de verdad potente – y bueno, Sandman, que es una maravilla, pero fácil, sin complicaciones – , y aunque la acompañan cuatro buenos ensayos y un puñadito de buenas novelas, completan un año bastante pobre. De lo malo malo, solo me he cruzado con dos libros auténticamente flojos…

Propósito de año nuevo: el año que viene en esta fecha, el post “lecturas 2015” incluye por lo menos 35 muescas.

cropped-cam00775.jpg

AÑO 2014

– Los crímenes de Ardeshir Villa, Kalpana Swaminathan, ed. Siruela. Un policiaco de mas de trescientas páginas en el que no hay un muerto hasta la página 240. Si, es lo que sospechais: hay un montón indecente de relleno insustancial, tanto que a ratos, parece una novelita rosa. Y si, las últimas páginas son correctas (que no mas) aunque artificiosas y brutalmente manipuladas para que encaje la trama, pero para llegar hasta aquí, hay que penar por mas de 200 páginas de cháchara insustancial que pretende ser constantemente ingeniosa e irónica, y solo en contadas ocasiones consigue sonar fresca. Si al menos nos interesáramos por los personajes… Pero tampoco: en ningún momento consigue la autora arrancarnos la sospecha de que son simples instrumentos para que exista un crimen y su resolución, sin vida propia detrás de la novela. Ayuda mucho lo artificial  y poco creible de la trama – mención especial a cierto cocinero mágico, capaz de cocinar cincuenta o sesenta platos distintos a la perfección, el solo, en el transcurso de tres dias – y lo unidimensionales y exagerados que son varios de los personajes, rayando en lo caricaturesco. Y si, ya sé que es Bombay, pero ni con esas. Vamos, que no me ha gustado…

– El dilema de España, luis Garicano, ed. debate. Preciso, con un tono como de clase magistral, en ningún momento se va por las ramas ni se pierde ni en disgresiones o anédtotas, ni en los detalles técnicos de sus propuestas. Como una flecha hacia el blanco: recto y sin rodeos. Gracias a esto, ees bastante corto: se queda en 180 páginas de letra y márgenes generosos. Con respecto al contenido: Gaqricano de lo que sabe, sabe, y no se casa con nadie, y hay poco que discutirle.En lo que sabe menos, o de una manera mas general o tangencial, hay algo mas de  relleno ideológico, de lugares comunes del buenismo liberaloide, y alguna afirmación bastante errónea. Con todo, ya podríamos tener mas tipos del talante y la solvencia intelectual de este entre los cuadros del PP (y si me apuran, entre los cuadros del PSOE o de Podemos)

– Una conjura en Hispania, Lindsay Davids, ed. Edhasa. Las virtudes de siempre: entretenido, ingenioso, personajes adorables, parece mas una sátira de la sociedad actual que una recreación de época, aunque muchísimos detalles están muy trabajados. Junto con ültimo acto en Palmira, de los que mas me han gustado de la serie

– El canguro alcohólico. Relatos humorísticos de la Australia profunda, Kenneth Cook, ed. Sajalín. Me he reido, con algunos relatos mucho. Divertidísima la descripcción que nos hace del Outback australiano – el abrasador desierto que es todo el interior de este continente – en el que el tiempo se mide en latas de cerveza (bebidas), el deporte nacional es el “two – up” (apostar a cara o cruz con dos monedas), el porcentaje de chalados es mucho mayor que el de cualquier otro lugar del planetay los animales son sin excepción violentos, viles y malvados. Altamente recomendable.

– La belleza y el dolor de la batalla, Peter Englund, ed. Roca. Un gran libro, que te mete de lleno en el dia a dia del frente en la primera guerra mundial. Quizá haya reseña.

Como he tenido olvidado el blog, en cursiva van enumerados los libros que recuerdo ahora mismo haber leido entre Junio y Noviembre. No van en orden cronológico.

La canción de la espada (Serie viquingos, sajones y normandos) – Bernard Cornwell. Terriblemente entretenido, como de costumbre. Acción, acción, acción y mas acción. Razonablemente realista, si obviamos el que Ultred se salve sin un rasguño de prácticamente todas las batallas documentadas de la época, y de unas cuantas mas, surgidas de la imaginación del autor. Aunque en esta novela de la serie no es lo que mas destaca, la recreación de Cornwell del siglo VIII en las islas británicas  es fascinante.

1914. De la paz a la guerra – Margaret MacMillan. Tremendo ensayo – tocho en los que se repasan los hechos que llevaron, desde 1900 hasta 1914, a la progresiva fractura de la europa de la época en dos bloques antagónicos, y como el sucesivo aumento de las tensiones entre ellos, unos cuantos factores sociológicos clave, como el auge del militarismo, el imperialismo y del nacionalismo mas rancio, así como la falta de imaginación para preveer lo destructiva y brutal que ppodía llegar a ser una guerra general gracias a las nuevas tecnologúias que ponía a disposición de los contendientes la revolución industrial, y la falta de caracter y personalidad suficiente entre los líderes de la época para resistirse a la marea belicista, acabaron llevando a Europa a la primera guerra mundial. Fascinante, netre otras cosas, por lo cercana, y a la vez totalmente alienígena, que resulta la europa del princiios del siglo XX vista con los ojos del siglo XXI.

Delicioso suicidio en grupo – Arto Passilina. Divertido, pero algo menos divertido de lo que me esperaba. En todo caso, una novela muy bien resuelta y escrita con mala baba. Me ha resultado brillante en su primera mitad, y he tenido la sensación de que va perdiendo fuelle según van cayendo las páginas

Los surcos del azar – Paco Roca. Irregular. Brillante y necesario cuando se centra en las andanzas de la novena, historia tristemente desconocida en nuestro país, verdaderos héroes de guerra que insertos en la división Leclerc fueron la primera unidad aliada en entrar en el París ocupado en agosto de 1944. Me resulta mucho mas blanditas y tópicas las páginas dedicadas a contarnos la entrevista que tiene el propio Paco Roca con el protagonista, ya anciano, y como va transformándose a los ojos de su vecino, que asiste a las entrevistas, de un viejo amargado y cascarrabias a un héroe de guerra. Aunque ete tratamiento metaficcional de la historia pueda considerarse una metáfora del olvido al que ha sido sometida en España (y en Francia) esta parte de nuestra historia, y su tardío reconocimiento.

La urna rota, Politikón, ed. debate. Tan interesante como su blog. Una ventana abierta a la complejidad de la política, lleno de claroscuros y de pragmatismo, y alejado de la demagogia, del dogmatismo y de las exigencias de unicornios presentes en muchos movimientos de protesta (y en buena parte de las izquierdas) actuales: Lejos de pontificar, procuran presentar los pros y los contras de las propuestas de regeneración democrática que tanto ellos como otros colectivos han venido haciendo en los últimos tiempos. Hay mucha mas política que economía, por otra parte (como corresponde al perfl de los escritores, sociólogos y/o politólogos en su mayor parte)

Arrugas – Paco Roca. Absolutamente magnífico, una descripción absolutamente realista, y a ratos desgarradora, de, por un lado, la soledad y desamparo al que se ven abocados los viejos en nuestro sistema – abandonados por sus hijos en residencias  que funcionan como almacenes de persnas, para que no estorben ni molesten ni estropeen la vista – por un lado, y la destrucción física y mental que causa el alfeizmer, por el otro. 

Capitanes intrépidos – Richard Kipling. Es una ngran novela..,. del siglo XIX. Muy candorosa leida hoy dia, aunque destaca la estupenda recreación (algo idealizada, pero bueno) de la vida en el mar.

He terminado Sandman (volumenes VI y VII de la edición en tapa dura de Planeta) – Neil Gaiman. Una obra maestra.

Sukkand Island, David Vann. Novela dura, glacial como sus paisajes y como el interior de sus protagonistas. El punto de inflexión de la novela es brutal, verosímil, y además, consiguió que me pillara totalmente desprevenido.

El oro de Poseidón, Último acto en Palmira, Tiempo para escapar (Serie Marco Didio Falco) – Lindsey Davids. Con los ingredientes de siempre: Una Roma que funciona casi mas como sátira del presente que como recreación histórica, muchísima ironía y diálogos afilados y chispeantes, y dos personajes protagonistas – y sus respectivas familias – de los que te encariñas irremediablemente.

Los últimos – Juan Carlos Marquez. Floja con ganas. Ni siquiera logra salvarse como ejercicio de estilo. Como ciencia ficción, desde luego, no funciona: esta requiere una buena dosis de coherencia interna de la trama, no vale con ir poniendo una encima de otra todas las ocurrencias – Muchas de ellas, sospechosas de ser fruto del fusilamiento de entre otras, La carretera de Mccarty, o Soy Leyenda – que te van pasando por la mente. Como gamberrada no me hace gracia, y si resulta que se trata de una gran metáfora de algo superprofundo sobre la condición humana, yo no lo he pillado, la verdad sea dicha

La cuenta atrás – Alan Weismann. Un ensayo divulgativo sobre los problemas ecológicos que causa la superpoblación humana, y que deberíamos estar haciendo para evitarlo: El autor aboga por una mezcla de programas muy potentes de planificación familiar, de concienciación de los problemas de superpoblación para frenar la querencia natural a tener muchos hijos, y la plena emancipación de la mujer, ya que a mayor grado de educación y de intregración de esta en el mundo laboral, menores índices de natalidad. En apariencia es riguroso. Muy interesante.

 – Viaje al fin de la noche, Louis-Ferdinard Céline, ed. Edhasa pocket. Una novela durísima, escrita en estado de gracia, profundamente perturbadora por lo amarga y agria: Ausente de prácticamente todas sus páginas “lo que haría a un hombre mas grande que su simple vida, el amor por la vida de los demás”,  la novela destila el resentimiento y el odio mezquino de su protagonista (del propio escritor) contra todo y todos, especialmente contra su propia mediocridad. No es una novela para disfrutar, y ni si quiera estoy seguro de que me haya gustado. En cambio, ha conseguido abrumarme en muchos momentos, y perturbarme durante toda la lectura.

– Muerto el perro…, Carlos Salem, ed. Navona. Con lo que me han gustado algunas de las novelas y de los relatos de Salem, esta ha resultado ser lo mas flojo que le he leido: mucho tópico, la trama y bastantes personajes cogidos por los pelos, demasiado reciclaje del “universo salem” que aparenta ser mas relleno o falta de ideas que otra cosa, un final forzado, con un deux ex machina que chirría cosa mala, y muy poco, apenas chispazos, de la poesía tabernaria y cazallera que le caracteriza, y tanto me gustó en otros libros suyos. Bueno, un tropiezo lo tiene cualquiera…

– Juliano el apóstata, Gore Vidal, ed. Círculo de lectores. Con este tipo de novelas, es, en el fondo, con las que mas disfruto: sólida, sin alardes pero bien escrita, magníficamente documentada – práctimente todos los personajes que aparecen en la novela son históricos, así como casi todo lo que se narra – es un magnífico estudio sobre la figura de Juliano y el zelgeist de su época: un momento en el que el cristianismo, fagocitando tanto la base cultural helenística, como diferentes ritos paganos que acabaron incorporados a su corpus dogmático, se imponía ya como religión dominante, en un imperio romano que aunque todavía poderoso, daba ya muestras de parálisis y de agotamiento, y empezaba a acercarse a su final. Altamente recomendable.

– El vuelo del ángel, Michael Connelly, ed. Zeta. Un policiaco mas. Como otros muchos, un buen entretenimiento, con sus pinceladas de crítica social ligera, que se lee fácil y no deja demasiado poso después.

– Breviario de mitología clásica, Michael Kölmeier, ed. Edhasa. Quizá por estar destinado mas bien a un público adolescente, me ha resultado algo simplón. Aunque es verdad que para quien no haya tenido contacto con la mitología grecoromana, y no quiera complicarse la vida con un texto demasiado complejo, es una buena opción para una primera toma de contacto.

– Bloody Miami, Tom Wolfe, ed. Anagrama. Tan incisivo y ácido como de costumbre, Tom Wolfe disecciona y satiriza el ecosistema de Miami y a sus habitantes, en el que a lo que parece, cada grupo étnico y cada clase social odia desaforadamente al resto. Es mas irregular que otras novelas suyas: contiene tanto momentos increiblemente brillantes – todo lo relacionado con el mercadeo del Arte – como algún personaje que de tanto cargar las tintas, no resulta del todo creible (aunque quizá los estudios de enfermería sean menos exigentes en el lado americano del Atlántico)

– El puente de san Luis Rey, Thorthorn Wilder, ed. Edhasa. Una novela corta, pero magnífica. Estructurada en cuatro relatos cortos en los que se narran cuatro vidas a las que solo las une el haber acabado en el mismo momento (con la caida del puente de San Luis Rey, en el perú del siglo XVII). Profunda, deliciosa, sutil, la novela nos muestra como el amor (en sus distintas formas) es uno de los motores que nos hace avanzar en la vida, y lo único de nosotros que trasciende.

– Pruebas falsas, Donna León, ed. Booket. Un buen policiaco, y todo un despliegue de oficio de escritor. Sin el carisma de su compatriota Montalvano, o la profundidad psicológica de un Wallander, el comisario Brunetti tiene la suficiente personalidad como para zafarse de ser un policía random cualquiera.

Anuncios

Si quieres comentar, puedes hacerlo aquí. Insultos o comentarios racistas no, por favor. Y cuida tu ortografía en la medida de lo posible, gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s